ONG's denuncian explotación laboral de menores indocumentados en Chiapas

lunes, 14 de junio de 2010

TUXTLA GUTIRREZ, Chis., 14 de junio (apro).- Organismos no gubernamentales denunciaron hoy la creciente explotación laboral infantil en la frontera sur del país.

En el marco del Día Mundial contra el Trabajo Infantil , que se llevó a cabo el pasado sábado 14, representantes de organismos civiles recordaron que miles de niñas, niños y adolescentes migran permanentemente por la frontera sur de México, en busca de empleo y contribuir así a la economía familiar, o, bien, para escapar de la violencia intrafamiliar.

Por lo regular,  migran acompañados de un adulto o de un familiar, pero también lo hacen auxiliados por coyotes o solos.
Sólo en esta entidad, 4 mil menores guatemaltecos laboran en el ambulantaje, carga y descarga de mercancías, recolección de basura, y los que menos suerte tienen lo hacen mendingando o limpiando parabrisas.

Infancia en Movimiento, un programa de la ONG Ririki Intervención Social, sostuvo que al meno 5 mil niños cruzan la frontera sur al año, aunque aclaró que la mayoría de ellos pasa desapercibida, pues algunos recolectan basura, otros pizcan granos en los cafetales, otra parte ayuda a sus madres en la limpieza de casas o vende cigarrillos en las calles.

Ubaldo Villatoro, de la Mesa Nacional para las Migraciones en Guatemala, sostuvo que al año regresan de México entre mil y mil 500 menores que desarrollaron tareas laborales.

En el foro se precisó que la mayoría de las niñas trabajadoras domésticas proviene de localidades ubicadas en Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua.

Por tratarse de menores extranjeras, indocumentadas, indígenas y campesinas, padecen de una fuerte discriminación. En su mayoría cuentan con un promedio de edad de entre 12 y 25 años.

En los basureros municipales, principalmente el de Tapachula, se estima que 90% de los pepenadores lo integran menores indígenas de Guatemala.

Pese a la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) de julio de 2007, sobre la prohibición para el ingreso a basureros de niñas y niños, es posible todavía observar a mujeres embarazadas y menores pepenando basura e ingiriendo alimentos que obtienen del mismo lugar.

Otra modalidad, se dijo en las conclusiones del foro, es la del trabajo infantil que se ejerce en la calle. En este grupo destacan boleros y vendedores ambulantes. Aunque se desconoce su número, se sabe que provienen de Guatemala, El Salvador y Honduras y sus edades oscilan entre los 6 y 17 años y la mayoría no concluyó se educación básica.

Otro segmento lo integran los niños que junto con sus familias desarrollan actividades en fincas, aunque en este caso también se carece de un registro laboral.

Patricia Figueroa Fuentes, directora de Melel Xojobal de Chiapas, puntualizó que en una década el trabajo infantil en San Cristóbal de las Casas aumentó en 300%, según el sondeo “La infancia cuenta”.

En el 2000, aclaró, laboraban en esa ciudad unos 624 niños y, este 2010, se contabilizaron 2 mil 481 menores trabajadores.

Las ONG destacaron que la frontera sur se ha convertido en una zona de tránsito de crecientes flujos migratorios que tienen como destino Estados Unidos, y sólo entre enero y octubre de 2009 fueron devueltos más de 54 mil centroamericanos a sus países de origen.

Explicaron que esta dinámica obedece a tres factores: crisis económicas, inestabilidad política sostenida y ampliación de las brechas en el desarrollo.

En el caso de Chiapas precisaron que, según el Módulo de Trabajo Infantil 2007, se tiene un registro de 1.4 millones de menores trabajadores, cifra que representa 32.1% de la población total. El grupo lo componían 49.6% de niñas y 50.4 de niños.

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