Aterroriza a Premio Nobel de la Paz violencia en México

martes, 29 de junio de 2010

MÉXICO, D.F., 29 de junio (apro).- La activista estadunidense Judy Williams, Premio Nobel de la Paz 1997, lamentó la ola de violencia que enfrenta México y afirmó que los derechos humanos no se respetan en el país.                
         “Se están viviendo momentos horribles en este país. Hay mucha inseguridad. Cada día está peor”, añadió.
    Williams llegó a esta ciudad para asistir mañana a la sesión pública en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en la que el dicho tribunal se pronunciará sobre la situación jurídica de los 12 presos sentenciados a más de 100 años de prisión por los disturbios ocurridos el 3 y 4 de mayo de 2006 en San Salvador Atenco, estado de México.
    A su juicio, la decisión de la SCJN podría “resultar un aliento para la población, en el sentido de que en México las autoridades sí velan por los derechos de sus gobernados”.
    En conferencia de prensa, Williams dijo que el sábado pasado tomó la decisión de viajar a México para apoyar a la gente de Atenco, durante la marcha programada para esta tarde del Angel de la Independencia al zócalo, así como en el mitin que se efectuará mañana afuera de la SCJN.
    A este apoyo, señaló, se sumaron premios Nobel de la Paz, incluido el Dalai Lama.
    “Nuestro lugar en estos días es con la gente de Atenco. Queremos hacer entender al pueblo mexicano que está oprimido, pero si quiere ser un país democrático debe tener una voz que la defienda. No puede ser que sólo se escuche la voz del poder”, indicó.
    “La decisión de la SCJN no sólo tiene que ver con Atenco; será una señal del futuro de México. Si la decisión es contraria a los presos, la corte dirá que los derechos humanos no valen en este país y que quienes los violan pueden seguir en la impunidad”, añadió.
    Afirmó que la única demanda de la gente de Atenco es por la “justicia”, y dijo que es necesario que se castigue a los responsables de las violaciones de 27 mujeres.
    Con ella coincidió el actor Daniel Jiménez Cacho, miembro del Comité de Justicia y Libertad para Atenco, al que apoyan artistas como Diego Luna y Mía Farrow y escritores como Juan Villoro y Margo Glantz.
    “Se trata de recuperar los derechos humanos para cambiar el clima violento del país”, dijo Jiménez Cacho, quien censuró el mensaje del jefe del Ejecutivo Felipe Calderón, quien pidió unidad a la clase política para enfrentar el problema de la inseguridad en el país.
    “Qué complicado es brindarle el apoyo a un gobierno que no dialoga con la gente y que criminaliza las protestas sociales creando figuras en la ley como la del secuestro equiparado. Con esto el pueblo de México percibe al gobierno como un adversario”, señaló.
    Y se refirió a los maestros que tumbaron la puerta de la Secretaría de Seguridad Pública, que data de tiempos de La Colonia. Consideró que no se trata del valor histórico del sitio, sino de la actitud de las autoridades hacia los mexicanos.
              En el caso de los miembros del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT) que 2006 salieron a las calles en defensa de sus tierras, luego de que en 2001 el entonces presidente Vicente Fox intentó expropiarlas para construir un aeropuerto, Jiménez Cacho dijo:
    “Desde que vi salir los machetes me pareció que se defendía un proyecto de país, porque los únicos proyectos que vemos ahorita son de negocios”.
    Al respecto, Bernardino Cruz, expreso político de Atenco –fue liberado pese a ser acusado de los mismos delitos de los 12 presos, todos líderes del FPDT--, confió que la SCJN hará “justicia” en el caso Atenco y ordenará la libertad de los reclusos, “dando una esperanza de justicia a los mexicanos.
    “En Atenco nuestra dignidad sigue intacta. Estamos de pie con el brazo en alto”, indicó, y sostuvo que si la resolución de la SCJN es negativa, acudirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
 

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