Transversales

lunes, 19 de julio de 2010

MÉXICO D.F., 14 de julio (apro).- ¿Cuántas versiones existen sobre lo que pasó cuando yo aún no existía o era tan chico que ni recuerdo? Esta pregunta es el punto de partida para la creación de Mi vida después, de la dramaturga y directora Lola Arias, que se presenta dentro del 13 Encuentro Internacional de Escena Contemporánea Transversales, con la participación de artistas procedentes de Alemania, Argentina, Bélgica, España y Francia.

En Mi vida después, cada actor hace una remake de escenas del pasado para tratar de entender algo del futuro. Como dobles de riesgo de sus padres, los hijos se ponen su ropa y tratan de representar su historia familiar.

De esta forma, la obra transita en los bordes entre lo real y la ficción, el encuentro entre dos generaciones como forma de revivir el pasado y modificar el futuro, el cruce entre la historia del país y la historia privada, casi a la manera de un sociodrama que busca develar las partes “ocultas” de la historia personal.

Sobre el origen de este montaje, Lola Arias recuerda: “Hay una foto mía a los nueve años vestida con la ropa de mi madre, sus anteojos y un diario en la mano. En esa foto yo actúo de mi madre y actúo mi futuro al mismo tiempo. Siempre que miro esa foto me parece que mi madre y yo estamos superpuestas, como si dos generaciones se encontraran, como si ella y yo fuéramos la misma persona en algún raro pliegue del tiempo.

“Supongo que muchas personas tienen una foto con las ropas de su padre o su madre entre su álbum de infancia. Para mí, esa voluntad infantil de representar al padre trajo la idea de hacer una obra en que los hijos se ponen la ropa de los padres para reconstruir la vida de ellos, como si fueran dobles de riesgo dispuestos a revivir las escenas más difíciles de sus vidas.

“Y pensé que los actores de esa obra tenían que ser de mi generación. Una generación nacida durante la dictadura militar, que creció entre relatos fragmentarios, borrosos o inventados sobre lo que pasaba en esa época.

“Entonces empecé a entrevistar a actores de mi generación sobre su historia familiar. Cada uno venía a verme con sus fotos, sus cartas, los objetos de sus padres. Eran reuniones muy especiales donde yo me convertía en una suerte de espía de la vida privada de los otros.

“Algunas preguntas eran siempre las mismas: ¿Cómo fue el día que naciste? ¿Qué hacían tus padres en esa época? Si tuvieras que representar a tu padre o a tu madre, ¿cómo lo harías? ¿Cómo vas a morir?

“Así conocí muchas historias increíbles de mi generación. Elegir a los actores para protagonizar la obra fue como mezclar álbumes de fotos de diferentes personas, para que al reflejarse unos contra los otros creen un nuevo sentido”, concluye Lola Arias.

Mi vida después se presentó el pasado fin de semana en el Teatro Benito Juárez de la Ciudad de México, y el 17 y 18 de julio ofrecerá funciones en el Teatro de la Ciudad San Francisco de Pachuca, Hidalgo, como colofón del 13 Encuentro Internacional de Escena Contemporánea Transversales.