Descarta Sarukhan narcoterrorismo en Juárez

martes, 20 de julio de 2010

MÉXICO, D.F., 20 de julio (apro).- El embajador mexicano en Estados Unidos, Arturo Sarukhan, descartó hoy que el atentado con coche-bomba registrado el pasado jueves 15 en Ciudad Juárez, Chihuahua, que dejó un saldo de cuatro muertos y una docena de lesionados, marque el inicio de una nueva fase en los métodos de violencia de los cárteles de la droga en México.
    Durante un evento sobre seguridad en la frontera con México efectuado en el Congreso estadunidense, el diplomático mexicano añadió:
    “Esto parecería no sugerir necesariamente que estamos entrando en una nueva fase de violencia de los cárteles de la droga".
Sarukhan destacó la importancia de “no crear la percepción de que se ha vuelto una política indiscriminada del crimen organizado el amenazar o atacar civiles", puesto que, dijo, el coche-bomba tenía como objetivo la policía.
Y puntualizó que no es la primera vez que los cárteles, a quienes se acredita la muerte de casi 25 mil personas de diciembre de 2006 a la fecha, han usado "otros métodos" para sembrar el terror.
Por separado, la Procuraduría General de la República (PGR) aseguró que no fue C-4 el explosivo utilizado en el coche-bomba que detonó el pasado jueves en Juárez.
Reserva de confirmarlo, dijo que los criminales usaron un explosivo industrial gelatinoso llamado Tovex, un sustituto de la dinamita.
Además, un agrupamiento militar de aproximadamente 250 efectivos del Ejército Mexicano, acompañados de agentes federales, iniciaron por aire y tierra la búsqueda de explosivos en Ciudad Juárez.
El operativo se centró en viviendas de la colonia Hidalgo, donde los militares realizaron actividades de patrullaje y "barrido", apoyados de perros y de detectores moleculares (GT-200).