"Kick Ass": ¿Violencia adorable?

domingo, 4 de julio de 2010

MÉXICO, D.F., 4 de julio (apro).- Un súperhéroe sin poderes (Kick Ass, EU, 2010) es una película para adolescentes, o quizá no, pues gracias a su violencia, en nuestro país obtuvo una restrictiva clasificación C, sólo para adultos, lo cual no es algo muy bueno, ya que su espíritu es 100% adolescente, aunque, claro, cuenta con la capacidad para captar a adultos con alma puberta.

En fin, esta explosiva y divertida cinta, dirigida por Matthew Vaughn, es una oda a la venganza, y no cualquier venganza, sino una venganza dolorosa y sumamente violenta, encarnada en una niña de 14 años, mal hablada y sumamente inteligente.

La película gira en torno a un chico llamado Dave Lizewski (Aaron Johnson), un nerd al que nadie en la escuela hace caso (muchos abusan de él y las chicas no le hacen caso), y un día decide convertirse en súper héroe para ayudarle a la gente. No tiene súper poderes ni es bueno para los golpes y tampoco es ágil, pero tiene ganas.

Por otro lado tenemos a Damon Macready (Nicolas Cage) –un expolicía que perdió a su esposa por culpa de un peligroso mafioso, Frank D’Amico (Mark Strong)– y a su hija de 14 años, Mindy (Chloe Moretz). Ellos son verdaderos justicieros que, enfundados en sus trajes de súper héroes (Big Daddy y Hit-Girl, respectivamente), buscan acabar con la banda de D’Amico.

El camino de Kick Ass y de los Macready se cruzará de manera fatídica, pero hasta cierto punto provechosa.

La cinta es una orgía de acción y asesinatos, perpetrados principalmente por Hit-Girl, lo que causó un poco de ámpula en Estados Unidos, por tratarse de una niña realizando actos sumamente violentos.

Si bien Un súper héroe sin súper poderes posee un discurso interesante sobre el heroísmo y el uso de la fuerza, al final de cuentas termina se queda en un plano light.

Al final todo se resume en un acto de venganza, en una descarga de emociones que deviene en el aniquilamiento del malo a manos de los buenos, algo muy primitivo pero sumamente efectivo: violencia con causa, entretenimiento puro. 

Buen reparto, pero, definitivamente, la niña Moretz se lleva la cinta: es sumamente adorable y hace de la violencia un placer. Cabe destacar la actuación de Christopher Mintz-Plasse como el hijo de D’Amico y de Mark Strong.

Muy buena cinta de súper héroes, pero le faltó un poquito para ser excelente: algunos conflictos se resuelven de una manera… demasiado sencilla.

 

ap/cvb

--FIN DE NOTA--

/v/v

Comentarios