Critica presidente ausencia de la oposición en debate sobre estupefacientes

miércoles, 4 de agosto de 2010

MEXICO, D.F., 4 de agosto (apro).- Ante el desdén de la oposición a participar en las sesiones del Diálogo por la Seguridad, hacia una política de Estado, el presidente Felipe Calderón afirmó hoy que no esperará más tiempo “a ver a qué hora” los legisladores y, sobre todo, los líderes partidistas, ponen los intereses del país por encima de las ambiciones personales.

Por ello, enfatizó, seguirá reuniéndose con otros sectores de la sociedad para atender la nueva escalda de violencia generada por el crimen organizado.

El director del Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), Guillermo Valdés, afirmó ayer que la guerra que el presidente Calderón declaró al narcotráfico lleva un saldo de 28 mil ejecutados, la mayoría presuntamente vinculada con los cárteles de las drogas.

Al concluir la tercera sesión del Diálogo por la Seguridad y frente 18 representes de iglesias con registro en México reunidos en el Casino Militar del Campo Marte, Calderón demandó inclusive que los propios creyentes y  las organizaciones sociales cobren la factura a los partidos.

“Sé que el día de mañana van a ir ustedes a pedirles el voto y  persuadirán a su comunidad. Es la hora de que entre todos nos exijan a quienes tenemos responsabilidades públicas de cumplir con nuestro deber. Todos hemos cometido errores, por supuesto”, sentenció Calderón, luego de escuchar durante unas dos horas las opiniones de obispos, pastores y reverendos que pedían resolver el problema de la inseguridad.

Tras el asesinato de Rodolfo Torre Cantú, candidato al gobierno de Tamaulipas por la alianza PRI-PVEM-Nueva Alianza, registrado el pasado 28 de junio, Calderón llamó a las fuerzas políticas –sobre todo a la oposición-- a sumarse a un diálogo abierto para reforzar la estrategia de combate a la delincuencia organizada.

 No obstante, más de un mes después, dicho encuentro no se ha  concretado. De hecho, las sesiones del Diálogo por la Seguridad se iniciaron el pasado lunes, sin que los líderes partidistas y los legisladores estén en la agenda de trabajo.

En la tercera ronda de esas sesiones, Calderón utilizó una parábola de la Biblia para explicar –desde su perspectiva-- la ausencia de los partidos políticos. Dijo:

 “Había un rey que organizó una banquete y cuando se llegó la fecha, uno a uno de los invitados fueron excusándose para no ir, y lo que hizo el rey fue salir al cruce de los caminos a invitar a quienes no han sido convidados en un principio”.

Calderón dijo lo anterior luego de que uno de sus invitados, José Raúl Murillo Guerra, secretario general de la Iglesia Apostólica de la Fe en Cristo, afirmó que no veía la participación de los políticos.

Al respecto, Calderón señaló que él siempre ha tenido la “puerta abierta” y con la invitación permanente sobre la mesa para encontrar soluciones ante la violencia en el país.

“No busco resolver un problema sólo de mi gobierno, ni mucho menos del partido político al que pertenezco. Este es un problema del país que lo está padeciendo la gente más pobre. La señora que se llevaron a su hija; el joven que `levantaron`; el ganadero extorsionado; el empresario secuestrado; el muchacho excluido de las universidades y a los jóvenes atrapados en las garras de las adicciones”, señaló.

Advirtió, “de una buena vez”, que no cederá y que, por el contrario, trabajará hasta el límite de sus fuerzas y recursos para combatir a la criminalidad.

“Por ello necesito el apoyo de todos y la corresponsabilidad de los políticos pero, en cualquier caso, si los políticos fallamos, como suele ocurrir, hay una sociedad que ya no exige y ya no puede esperar más”, agregó.

Calderón también se refirió al problema del narcotráfico y sus ligas con autoridades, federales, estatales y municipales. Pidió a los jerarcas religiosos que denuncien a los gobernantes que tengan vínculos con el crimen organizado.

“A mí sí me interesa saber quiénes son los que cobran las cuotas; a mí sí me interesa saber en dónde se reúnen; a mí sí me interesa saber cómo actúan; a mí sí me interesa saber quiénes los cobijan y se coluden con ellos: ministerios públicos, jueces, policías, alcaldes o gobernadores. Sí me interesa saber. Y la sociedad sé que lo sabe”, afirmó.

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