Naufraga Lozano ante legisladores

miércoles, 4 de agosto de 2010

MÉXICO, DF, 4 de agosto (apro).- Al comparecer por más de cuatro horas ante Comisiones Unidas, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, vio naufragar su presentación ante los legisladores al enredarse, primero, con las cifras sobre el desempleo, padecer luego el regaño de oposición --que virtualmente lo zarandeó por su mutismo— y recibir un aluvión de críticas por promover una reforma laboral sin consenso en el Congreso.

Pese a ello, el funcionario federal rechazó tajantemente la posibilidad de autorizar un incremento salarial de emergencia, medida que calificó “de pura demagogia”.

“No es cierto que no se hayan creado empleos en esta administración”, alegó una y otra vez Lozano Alarcón, pero las cifras que aportaba de acuerdo con INEGI y Seguro Social, apuntaban en sentido contrario: cerca de 2.5 millones de empleos perdidos durante el actual sexenio.

Al mismo tiempo, Lozano insistió en que la cifra “deseable” para satisfacer las demandas de empleo es de 810 mil plazas al año, por cierto una cantidad mayor a los 566 mil que ha presumido el gobierno de Felipe Calderón.

El legislador priista Luis Videgaray recordó al titular de la STPS que, en enero de 2007, cuando inició la gestión calderonista, la cifra de trabajadores asegurados era de 14 millones 539 mil personas, mientras que a junio de 2010 es de 14 millones 480 mil.

Después el funcionario negó esos datos, pero reconoció que “estamos a 35 mil empleos de recuperar los perdidos” antes de que se diera la crisis económica.

La parte más ríspida de la comparecencia se dio entre el diputado del PRD, Avelino Méndez, quien portó una pancarta pidiendo la renuncia de Lozano Alarcón, y el titular de la Secretaría del Trabajo, quien nunca pudo sostenerle la mirada mientras el legislador le lanzaba duras críticas.

Por su parte el diputado federal Mario Di Costanzo, del PT, le recetó a Lozano un rosario de adjetivos, señalando que ha sido “irresponsable, negligente y mentiroso” --por ofrecer “cifras amañadas” sobre el crecimiento del empleo--, al tiempo que el legislador documentó cómo se han incrementado los precios de los productos de la canasta básica, como el arroz, frijol y huevo, en tanto el salario mínimo ha perdido capacidad adquisitiva.

También los legisladores priistas Luis Videgaray y David Penchyna expresaron duras críticas a Lozano Alarcón.

El primero le reprochó la mala calidad en el servicio de energía eléctrica, luego de la desaparición de Luz y Fuerza del Centro (LFC), y el segundo calificó de “campaña mentirosa” con tintes electorales los spots de Calderón sobre el crecimiento del empleo, previa a las elecciones estatales de este año.

Penchyna hizo ver a Lozano Alarcón la contradicción entre las cifras del INEGI y del Seguro Social sobre el desempleo.

“O callan al INEGI o hacen un solo vocero”, afirmó irónico el legislador priista.

También resaltó que el organismo Proméxico presume a los inversionistas extranjeros que en México el empleo se cayó y existen bajos salarios. “Esto es una joya”, afirmó.

Lozano Alarcón no respondió a las observaciones de los legisladores priistas, pero sí aseguró, en tono de maestro de escuela: “No pongan palabras en mi boca que no dije. El primero en reconocer la gravedad de la situación soy yo”. Mientras decía esto golpeaba el dedo índice en la mesa.

El director del Seguro Social, Daniel Karam, también estuvo presente en la comparecencia y aportó algunos datos sobre el programa personal de empleo.

Una de las respuestas de Lozano Alarcón que más críticas generó entre los legisladores fue adjudicarle al “bono demográfico” el problema del crecimiento del desempleo.

En tono doctoral, el funcionario explicó que si en los años setenta, el 50 por ciento de la población mexicana tenía entre 14 y 65 años –la edad laboral--, en la actualidad ese porcentaje se incrementó a 66 por ciento.

 

La “reformita” laboral

 

En la segunda parte de su anticlimática comparecencia, el titular de Trabajo y Previsión Social se dedicó a defender su propuesta de reforma legislativa en materia laboral.

Insistió en que se analizaron las 332 iniciativas existentes en el Congreso, incluyendo las de PRI y PRD, y negó que esta propuesta fuera una “imposición”.

“Más bien los que tienen la mayoría legislativa tienen que usarla con mayor responsabilidad”, reprochó Lozano Alarcón, en clara referencia a la mayoría que tiene el PRI en la Cámara de Diputados.

Empero Di Costanzo descalificó la propuesta al señalar que se trata de una “reformita laboral” y que actualmente existen 90 mil empleos informales por cada cien mil empleos con seguridad social.

Por su parte, el priista David Penchyna reprochó a Lozano el que hayan transcurrido “tres años y medio para que presentaran una reforma laboral. Ninguno de los actores del mundo laboral está de acuerdo con esa propuesta”.

En respuesta, Lozano se defendió al sostener que, en los últimos 40 años, ningún gobierno federal ha podido impulsar una reforma laboral y, en tono irónico, comentó a los diputados del PRI que si Isaías González, líder de la CROC priista, “no les platica completamente las cosas, lo lamento”.

E insistió en que sí han cabildeado y “planchado” la propuesta de reforma laboral.

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