Obama tampoco respalda legalización de drogas

miércoles, 4 de agosto de 2010

WASHINGTON, 4 de agosto (apro).- En medio del reciente debate surgido en México sobre los beneficios y desventajas que traería al país la legalización de las drogas, la Casa Blanca reiteró hoy que el presidente Barack Obama se opone a la despenalización del consumo de narcóticos.

“El presidente (Obama) no ha estado a favor de la legalización”, aclaró Robert Gibbs, vocero de la Casa Blanca, al ser cuestionado sobre el debate abierto esta semana entre la sociedad civil y el gobierno del presidente Felipe Calderón.

Pese a que la despenalización del consumo de drogas, específicamente la mariguana por razones médicas, es un tema que aún divide a la sociedad estadunidense y que sigue encontrando respaldo en estados como California, el gobierno de Obama se cierra totalmente a promover una ley nacional en ese sentido.

Gibbs evitó hacer comentarios específicos sobre lo que está ocurriendo en México, luego que el propio Calderón, en un foro sobre seguridad pública, abriera el debate sobre la legalización de la mariguana, aunque acotó que esa decisión deberá enmarcarse en una pluralidad democrática.

Así, con la reiteración de la postura de Obama sobre las propuestas para legalizar el consumo de drogas, Washington envía un mensaje inequívoco al gobierno de Calderón, al cual respalda en la guerra militarizada contra el narcotráfico por medio de la Iniciativa Mérida.

A través de este acuerdo de cooperación bilateral, Estados Unidos destinó en los últimos tres años poco más de mil 300 millones de dólares en equipo militar, tecnológico, intercambio de información de inteligencia, entrenamiento y asesoramiento de fuerzas especiales del Ejercito y Policía Federal (PF) mexicanos.

Incluso el gobierno de Obama pidió al Congreso federal estadunidense unos 310 millones de dólares más para seguir apoyando la Iniciativa Mérida en el año fiscal 2011, que inicia el próximo 1 de octubre.

Con esos recursos, Washington buscaría financiar exclusivamente programas de inteligencia de combate al narcotráfico, eliminando así, por lo menos en un año, el respaldo a México por medio de la entrega de equipo militar.

Sin embargo, la legalización del consumo de drogas “es un debate medular”, admitió Calderón en el foro, apuntando también que uno de los argumentos en contra de la propuesta es que ello produciría un aumento en el consumo de estupefacientes.

Hasta la fecha, la “guerra” que Calderón declaró al crimen organizado en diciembre de 2006 ha dejado un saldo de más de 28 mil personas asesinadas, y crecientes críticas para que el gobierno federal rectifique su actual estrategia antidrogas.

 

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