"Milenium I": una cinta que merece olvidarse

viernes, 17 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 17 de septiembre (apro).- Decepcionante resulta esta segunda entrega de la Trilogía Millenium en su versión cinematográfica; la trama del libro quedó tan condensada que los enigmas parecen resolverse como por arte de magia.

Esta segunda entrega, La chica que soñaba con un cerillo y un galón de gasolina (The Girl Who Played with Fire, Suecia-Alemania-Dinamarca, 2009), de Daniel Alfredson, trata de los siguiente: Tiempo después de haber resuelto el misterio de la familia Vanger, el periodista Michael Blomkvist (Michael Niqvist) y la hacker Lis Salander (Noomi Rapace) parecen haberse distanciado.

Los protagonistas, suponemos, siguen cada quien su camino: Lis disfruta del dinero que robó al empresario corrupto, enemigo de Blomkvist, mientras el periodista continúa con su trabajo en la revista Millenium, a punto de sacar un reportaje, escrito por un joven reportero, sobre la trata de mujeres.

Las cosas se complican cuando dicho reportero es asesinado junto con su esposa. Pero la cosa no termina ahí, resulta que las pistas parecen indicar que Lis Salander fue quien asesinó a la pareja.

Estos acontecimientos empujan a Lisbeth de su escondite, un lujoso apartamento, y la obligan a contactarse, a regañadientes con Michael, quien a su vez está dispuesto a poner las manos al fuego por su amiga y examante.

El asesinato llevará a los protagonistas a hurgar en el pasado de Lis, un pasado oscuro y terrible del cual nuestra hacker-punkie parecía haberse librado.

Buenas actuaciones, pero el suspenso pierde sabor: los protagonistas encuentran las pistas del misterio de una manera más sencilla que un capítulo de Scoby Doo. 

Por otro lado, los personajes se desdibujan un poco: Michael luce menos interesante y más bobo, y Lis menos misteriosa y encantadora, parece una simple loquita. Al menos en la primera parte uno quería conocer más de ellos; en esta entrega nos enteramos de que al final de cuentas no valían la pena.

Lo que parecía ser una saga prometedora se vino abajo de manera drástica; demasiada información, poco tiempo para resolverla.

 

ap/

--FIN DE NOTA--