Reduce Poiré matanza de civiles a "un problema de comunicación"

miércoles, 8 de septiembre de 2010

MÉXICO, D.F., 8 de septiembre (apro).- El secretario técnico del Consejo de Seguridad y vocero para asuntos de seguridad del gobierno federal, Alejandro Poiré Romero, afirmó hoy que la muerte de civiles en acciones militares obedece a un problema de comunicación con la sociedad.

En entrevista con W Radio, el funcionario redondeó su idea:

 “Los ciudadanos tienen que saber que no sólo deben detenerse en los retenes, sino también cuando un convoy militar en movimiento les haga señales de alto. Si la gente no se detiene, no sirve de nada".

Sobre la agresión de la que fue objeto una familia en el estado de Nuevo León el pasado domingo 5, en la que elementos del Ejército asesinaron a padre e hijo, Poiré manifestó que en ese caso en particular se trató de una base de operaciones en movimiento, "que es una base de operación mixta, son unidades de la Secretaría de la Defensa Nacional que tienen como función patrullar carreteras y caminos y establecer retenes".

Y agregó: "En el escenario ideal", estas muertes de personas inocentes no deberían haber ocurrido.

El pasado lunes 6, un día después de que militares acribillaron a  Vicente de León Ramírez y su hijo, Alejandro Gabriel de León Castellanos, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) reconoció que fue “un lamentable error” la muerte de las ambas personas, aunque subrayó que éstas desobedecieron la orden de detenerse en un retén, en la carretera Monterrey-Nuevo Laredo.

En un comunicado, la Sedena, a  través de la 7 Zona Militar, “lamentó” lo ocurrido, ofreció sus condolencias a los familiares de las víctimas y anunció una investigación por parte de personal de la Procuraduría de Justicia Militar.

“La Procuraduría General de Justicia Militar inició una averiguación previa en la que se realizan las investigaciones correspondientes para esclarecer los hechos en los que participaron tropas integrantes de una Base de Operaciones, en el marco de la campaña permanente contra el narcotráfico y aplicación de la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos”, de acuerdo con el texto.

Y añadió que “la finalidad del establecimiento de los puestos de control es participar activamente contra la delincuencia organizada en zonas de alta incidencia delictiva, para evitar el libre tránsito de quienes pertenecen a estas organizaciones”.

Según las autoridades de Nuevo León, a las 22:00 horas del domingo, sobre la carretera Monterrey-Nuevo Laredo, en el entronque a Santa Rosa y Libramiento Noreste, elementos del Ejército dispararon contra los ocupantes de un automóvil Malibú, en el que iban siete integrantes de una familia que habían salido de Salinas y Victoria y se dirigían a su domicilio, en la colonia Fomerrey 119, en el municipio de San Nicolás.

Al parecer, añadió, el conductor desobedeció el señalamiento de alto en el retén, lo que originó que los militares dispararan contra el vehículo.

Contrario a la versión oficial, José Luis de León Castellano, hijo y hermano de las víctimas, desmintió que la agresión hubiera ocurrido por no respetar un retén militar. Aseguró que no había tal, sino que su familia trató de rebasar un convoy cuando fue agredida a balazos.

En una entrevista radiofónica, De León Castellano negó que los militares hubieran ordenado que se detuvieran, ya que no había retén. La agresión, insistió, fue en la carretera.