Prisión a dos sicarios del cártel de La Resistencia

jueves, 9 de septiembre de 2010

MANZANILLO, Col., 9 de septiembre (apro).- El juez 1 de lo penal en esta ciudad dictó hoy auto de formal prisión contra dos presuntos sicarios del cártel de La Resistencia, acusados de la ejecución de tres agentes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal y de haber intentado asesinar a un elemento más de esa corporación, entre otros delitos.
           Los crímenes fueron cometidos el pasado 10 de agosto, cuando los policías circulaban a bordo de sus patrullas por dos zonas distintas y sin motivo aparente fueron atacados desde otros vehículos con armas de alto poder.
           Como resultado de las agresiones murieron los agentes Antonio Figueroa Aparicio, Omar Alejandro Naranjo Santana y Adolfo Lozano Veliz, en tanto que resultó herido Ignacio Hernández Mendoza.
          A finales de agosto pasado fueron detenidos en Manzanillo Julio César Bañuelos Rosas y Luis Felipe López Peralta, cuando circulaban por una de las principales avenidas a bordo de un automóvil Chevy, placas JHN-4130 de Jalisco. Fueron consignados como presuntos responsables del homicidio de los agentes municipales.
           Conforme a las declaraciones, dadas a conocer por la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE), los detenidos dijeron pertenecer al cártel de La Resistencia y confesaron que el día de los hechos dos grupos de sicarios salieron de distintos puntos del puerto con la instrucción de “matar al azar a policías municipales”, y que ellos encontraron una patrulla con dos elementos por el Boulevard Miguel de la Madrid, se les emparejaron y les dispararon sin darles tiempo de reaccionar.
           Según el periódico La Jornada Jalisco, el cártel de La Resistencia surgió en ese estado con la unión de células de los cárteles de Sinaloa, La Familia Michoacana, del Golfo y del Milenio, que se agruparon con la finalidad de combatir a Los Zetas.
       Los presuntos sicarios detenidos en Manzanillo manifestaron que percibían un sueldo mensual de 13 mil pesos, y su función principal era la de “halcones”; es decir, vigilar por las principales calles y avenidas del puerto la actividad de las diversas corporaciones para avisar a sus jefes por donde circular sin problemas.
           Además, participaban en “levantotes” y cubrían la huida de sus jefes cuando privaban de la vida a alguien, como sucedió en los homicidios del director operativo de seguridad pública de Manzanillo en julio pasado y de los tres policías de la DSP, el pasado 10 de agosto.
           Según la PGJE, Julio César Bañuelos declaró que en el homicidio de los policías conducía una camioneta, blanca, con placas del estado de México, y era acompañado por tres personas, entre ellas Luis Felipe López, el otro detenido, y llevaban pistolas .38 súper y rifles AK-47 y AR-15.
          Explicó que sus otros cómplices iban en otra camioneta, blanca, con placas del Distrito Federal, así como en una RAV4, color rojo, con placas de Jalisco.

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