Violación impune en Oaxaca

martes, 25 de enero de 2011

Oaxaca, 25 enero (apro).- A cuatro años de haber denunciado la violación de un menor en el Instituto San Felipe en la ciudad de Oaxaca y de haberse girado las respectivas órdenes de aprehensión en contra de Hugo Gabriel Constantino García y Adán Salvador Pérez Ramírez, la señora Leticia Valdés Martell, sigue clamando justicia.

En vísperas de la sesión de la primera sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación a realizarse este miércoles 26 donde se tiene enlistado, por cuarta ocasión, el caso, la madre de la victima de violación exhortó a los ministros a resolver este asunto en estricto apego a derecho.

A esta petición se sumaron personalidades y organizaciones como Lydia Cacho, el Centro de Derechos Humanos “Bartolomé Carrasco”, la Comisión Diocesana de Justicia y Paz, Católicas por el derecho a decidir, el Frente Nacional contra la Represión, Fundación de la mano con la justicia, Consorcio para el diálogo parlamentario y la equidad Oaxaca, Diversidades y no discriminación, la Red de sobrevivientes de abuso sexual clerical, Iniciativa Ciudadana Oaxaca  y la Red Internacional de Organizaciones contra la Explotación  Sexual Comercial Infantil.

Valdés Martell recordó que su hijo fue víctima de violación dentro del  Instituto San Felipe en la ciudad de Oaxaca y a cuatro años de una constante lucha por conseguir justicia, su petición ha sido denegada.

“Como madre y ciudadana mexicana le pido a los señores Ministros integrantes de la Primera Sala de la SCJN que el expediente de mi hijo ya sea resuelto en congruencia por Ministerios Públicos, Jueces, Magistrados, por la  recomendación de la  Comisión Nacional de Derechos Humanos y por los propios Ministros de la Primera Sala de la SCJN.

Hizo hincapié que ya quedó demostrada la responsabilidad penal de Magdalena García Soto en el delito de violación equiparada en contra de su menor hijo.

El menor en sus declaraciones “es contundente en señalar cómo su maestra Malena lo subía jalándolo del brazo por las escaleras a la hora del recreo aunque él lloraba porque tenía mucho miedo porque lo dejaba con su maestro de computación Salvador y otro que no era maestro el señor Hugo en un lugar donde había un brincolín con pelotitas  de colores y camitas de colores, donde le amarraban sus manitas y le tapaban  su boca con un trapo”.

Además, el menor de entonces cuatro años relató que le gritaban muy fuerte, que le bajaban su pantalón, su calzón y abusaban de él.

Entonces, “a cuatro años de venir demostrando la verdad de lo que desgraciadamente le hicieron a mi hijo dentro del Instituto San Felipe en la ciudad de Oaxaca, con  la evidente  complicidad de la maestra Magdalena Rufina  García Soto, los autores materiales de la violación de mi menor Hugo Gabriel Constantino García y Adán Salvador Pérez Ramírez, siguen libres.

“A cuatro años de giradas las órdenes de aprehensión y siendo vistos en esta ciudad, ninguna corporación policiaca ha podido capturarlos.

Por tal razón, Valdés Martell pidió a los ministros integrantes de la Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, “congruencia en su resolución, congruencia  en la preponderancia de  la  declaración de mi menor, congruencia en el interés superior del menor, congruencia ante los lineamientos que la Primera Sala vertió en la anterior resolución donde tratándose de menores víctimas del delito deberán ser suplidas las deficiencias de la queja”.

Finalmente suplicó “que no se siga fortaleciendo a las redes de pederastas y pedófilos que desgraciadamente han encontrado en México un paraíso para la comisión de estos delitos aberrantes en perjuicio de los infantes”.