Más para armas, menos para educación

lunes, 3 de octubre de 2011
MÉXICO, D.F. (Proceso).- Para el perredista Guadalupe Francisco Javier Castellón Fonseca es una tragedia que en el gasto federal, solicitado por Felipe Calderón para el 2012, se pida el aumento de 11% al presupuesto militar y en seguridad pública, y sólo 0.3% para educación (incluyendo cultura, recreación y deporte). Secretario de la Comisión de Educación y presidente de la Comisión de Ciencia de la Cámara de Senadores, ve en esa propuesta de política económica para el próximo año “de nuevo la visión militarista y policíaca en la resolución de los problemas de violencia del país, y mientras más incremento se le de a esas fuerzas, a la capacidad de armamento y demás, la violencia en el país no se reduce, al contrario, ha ido aumentando”. La medida que reduce el gasto educativo “lo único que se hace es dejar que el sistema educativo y la ciencia de este país continúe en avance inercial, sin siquiera haber estrategias que permitan decir cómo vamos a enfrentar el problema tan grave de desempleo y de violencia que existe en el país”. Y sin embargo ya no se sorprende: “Sabemos desde el principio de este gobierno la idea clara que tenía Calderón para gobernar el país. Es una reiteración de lo mismo, no ha habido rectificación de su parte y lo único que se ha producido con esa política son más de 50 mil muertos y una desdicha nacional que ya no habrá manera, al menos en este momento, de superar.” El Centro de Estudios de las Finanzas Públicas de la Cámara de Diputados ha resaltado que el aumento a la educación queda de 530 mil 31.9 millones de pesos a 531 mil 758.1, por lo que concluye que se observa “un débil impulso a la educación” para el 2012. –¿Qué repercusión tendrá que la cámara alta haya aprobado como obligatorio el bachillerato? –Ojalá y ratifiquen los diputados la minuta que nosotros acabamos de aprobar. Universalizar la educación media superior va a implicar una transformación mayor de todo el sistema educativo, pero para eso se requieren aproximadamente 6 mil millones de pesos anuales, aproximadamente 60 mil millones para lograr la meta de universalización de la educación superior, pero sobre todo implica un esfuerzo de voluntad política mayor. Este gobierno está presentando su último presupuesto y reiteró su visión militarista e inercial en términos educativos. “Si el próximo gobierno está pensando en mantener esta misma política, entonces esos cambios en términos de la universalización de la educación media superior será sólo en el papel y no pasarán de ser una simulación. Aquí el tema es cambiar de rumbo, tener la voluntad suficiente para invertir esos recursos en materia educativa y obviamente comenzar a transformar o a reorganizar el tejido social en nuestro país. El crimen organizado integra en sus tropas, así hay que decirlo, a esos jóvenes que ni trabajan ni estudian, y en muchos de los casos tienen entre quince y dieciocho años. “Este gobierno a estas alturas no podrá hacer nada. Vamos a tratar de que los diputados aprueben una cantidad mayor para educación media superior y que se inicie este año ese procedimiento.” –Cumple la Secretaría de Educación Pública (SEP) 90 años, ¿qué opina de los últimos once años? –En la medida en que no hubo un proyecto educativo nacional, no hubo tampoco de parte de la SEP por supuesto una política de transformación profunda del sistema educativo. El proyecto educativo sindical para la calidad de la educación no tuvo éxito porque no hubo acuerdo siquiera entre el sindicato y las autoridades educativas. Los titulares que han pasado por la SEP en estos once años no emprendieron una revolución educativa profunda, creo que ahí le fallaron al país. A principios de septiembre pasado, el también senador perredista Carlos Navarrete Ruiz y Castellón Fonseca propusieron crear la Secretaría de Ciencia y Tecnología. La iniciativa reforma la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal para establecer dicha dependencia del gobierno federal. –¿En qué momento se encuentra la iniciativa? –Se va a comenzar a dictaminar. Tenemos muy claro que no es para este año, ni para este momento político, lo que sí es importante es que esa iniciativa comience a discutirse, a debatirse entre la comunidad científica y empiece también a recibir propuestas que la enriquezcan. Por ejemplo, comentaba con unos amigos rectores el hecho de que la Secretaría de Ciencia y Tecnología también lo fuera de educación superior para poder combinar en un solo esfuerzo las características de la educación superior, la investigación científica y obviamente el desarrollo tecnológico o la innovación, lo cual me parece una extraordinaria idea. “Es una cláusula que debe discutirse, no es sólo mía, ha sido una propuesta de muchos investigadores y funcionarios desde hace mucho tiempo.”

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