Decidí no "nadar de muertito" en la guerra antinarco: Calderón

jueves, 10 de noviembre de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- En respuesta a los señalamientos de Human Rights Watch (HRW), que ayer documentó el fracaso de la guerra anticrimen en México, el presidente Felipe Calderón esgrimió este jueves una serie de justificaciones para defender su estrategia. De gira por San Luis Potosí, el Ejecutivo sostuvo que la delincuencia estaba actuando con una “impunidad cínica” en varias partes del país, por lo que decidió no “nadar de muertito” y enfrentar a los criminales “con toda la fuerza del Estado”. De acuerdo con el informe presentado ayer por HRW, denominado Ni seguridad, ni derechos: ejecuciones y tortura en la guerra contra el narcotráfico en México, la militarización en el país acarreó en los últimos años un incremento radical en las violaciones a los derechos humanos. Inclusive, en cinco estados de la República documentó diferentes casos de asesinato, desaparición y tortura cometidos por fuerzas federales. Durante una comida con la comunidad empresarial potosina, celebrada en la Casa de Gobierno en San Luis Potosí, Calderón expuso que si la impunidad de los grupos delictivos no se detiene, terminan controlando a las autoridades “a la buena o a la mala”, y la consecuencia de ello, agregó, es que se incrementen los secuestros, las extorsiones y el “cobro de piso”. En su discurso, no muy diferente al que expuso ante representantes del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, el mandatario dijo: “Necesitamos confrontar a los criminales, decirles con hechos que las calles son nuestras, que las carreteras son nuestras, que los caminos vecinales son nuestros y que la autoridad es nuestra, y tenemos que hacerlo con toda la fuerza del Estado, que está a nuestra disposición”. Evidentemente, añadió, lo que compromete la vida del país, lo que genera mayor preocupación en los mexicanos, “es esta impunidad, este desplante, este cinismo con el que venían actuando los criminales”. Calderón también habló de la necesidad de profesionalizar los cuerpos policiacos, un asunto que inclusive lo ha confrontado con los gobernadores de los estados, porque a su juicio no asumen su responsabilidad en la estrategia instrumentada por su gobierno. Además, dijo, los policías “no pueden sólo usar tolete, pues no se trata de sacar borrachos de la cantina, sino de enfrentar criminales con armas y equipos sofisticados”.

Comentarios