Familiares sospechan de envenenamiento intencional en albergue de Guadalajara

lunes, 26 de diciembre de 2011
GUADALAJAR. Jal., (apro).- La noche del pasado domingo, medio centenar de internos del Centro de Readaptación “JARA, Creador de Vida”, ubicado en el cruce de Federación y la calle Mariano Jiménez, en la colonia La Perla, cercana al barrio de San Juan de Dios, comenzaron a sentirse nauseas y ganas de vomitar. La situación hizo crisis cuando cinco de ellos no resistieron las molestias y cayeron muertos y 38 tuvieron que ser hospitalizados de urgencia en la Cruz Roja del Parque Morelos porque presentaban un cuadro de intoxicación aguda. Una rápida investigación permitió a las autoridades del centro de atención a adictos y alcohólicos  conocer la causa de tan trágico suceso: el alimento que consumieron –chorizo de soya-- tenía residuos de cianuro, una sustancia química potencialmente letal al consumirse en grandes cantidades.  De las cinco personas que perdieron la vida, las autoridades sólo han logrado identificar  a tres. Se trata de Carlos Navarro Toscano, de 31 años; Jesús Daniel Montanez Páez, de 15, y Francisco Huerta Martínez, de 36. Además, 18 de sus compañeros ya fueron dados de alta y nueve permanecen bajo observación. Luego de tomar conocimiento de los hechos, la Procuraduría General de Justicia de Jalisco (PGJE) detuvo al responsable del centro de desintoxicación, Adrian García Rojas, y a algunos otros empleados, cuyos nombres no fueron revelados. Alhy Daniel Núñez, de la Cruz Roja, dijo que se desconocía si la intoxicación masiva era el resultado de un error humano o de acción criminal porque la comida que consumieron los afectados fue donada, dijo, por familiares de un interno. El secretario del ayuntamiento  de Guadalajara, Roberto López,  reveló, a su vez, que el establecimiento de desintoxicación operaba de manera clandestina, por lo que informó que dicho sitio fue clausurado de momento. Familiares de los internos nod escartaron un proisble envenenamiento inducido. Hasta la tarde de este lunes, ni la PGJE, ni el Instituto Jalisciense de Ciencias Forenses habían dado a conocer los resultados sobre los peritajes llevados a cabo para determinar la causa de los citados fallecimientos y poder ubicar a los responsables de las cinco muertes. En la zona metropolitana de Guadalajara, las quejas contra ese tipo de centros de atención a drogadictos y alcohólicos son recurrentes. La Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ) reconoció que que con cierta regularidad recibe quejas por malos tratos, consumo de alimentos, en mal estado o en descomposición y humillaciones contra los internos. Sin embargo, la Comisión aclaró que carece de facultades para poder atender esas denuncias, debido a que se trata de un asunto que compete a particulares y que para poder hacer efectivo cualquier reclamo, los inconformes deben centrar sus quejas por las omisiones detectadas en el actuar de las autoridades competentes y facultadas para el control de esos centros.

Comentarios