Fallece el maestro de fotógrafos Lázaro Blanco

miércoles, 4 de mayo de 2011

MÉXICO, DF, 4 de mayo (apro).- Fotógrafo destacado y maestro de fotografía por más de tres décadas como director de esa área en la Casa del Lago de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en Chapultepec, y por tanto formador de varias generaciones, Lázaro Blanco sucumbió finalmente al cáncer.
    Curioso fenómeno el de este hombre que se ganó la simpatía y el cariño del medio fotográfico, no obstante haberse preparado originalmente como físico egresado de la propia UNAM.
Durante 20 años dio clases ahí de esa materia y de matemáticas. Quizá ese origen le dio una dimensión de gran altura a su mirada en la lente, al grado de que el título de su última exposición (en abril de 2010), Temporarios, retrospectiva en el Centro de la Imagen donde enseñó 400 fotografías --todas ellas sobre México--, lo explicó así a la reportera cultural de artes plásticas Merry Mac Masters:
    “Se refiere a un lapso… pero también un tipo de estrellas que adquieren un brillo superior al ordinario y lo mantienen por cierto tiempo”.
En diciembre pasado, un grupo de sus alumnos expuso Lo oculto visible para vender sus imágenes y conseguir financiar su tratamiento de quimioterapia.
En 1883, en el volumen Contemporary Photographies, editado por Saint Jame’s Press en Nueva York, apareció este texto de Lázaro Blanco que apareció sin título:
“Me gusta la simplicidad, más aún cuando reconozco la calidad, resultado de una cuidadosa elaboración. La simplicidad real puede verse en una esquina o hacerse presente cuando uno fija la mirada en un punto sin saber por qué, y cuando de una mirada borrosa y fuera de foco emergen las relaciones de luces y sombras, y tu corazón se sobresalta por la urgencia en capturar, materializar esa simplicidad.”

Comentarios