Construye el gobierno dos países que no coinciden: Raúl Vera

martes, 7 de junio de 2011

SALTILLO, Coah., 7 de junio (apro).- El obispo Raúl Vera condenó el asesinato de 11 jóvenes en el Centro de Rehabilitación de Alcohólicos y Drogadictos Victoria AC de Torreón, Coahuila.
    La nueva masacre ocurrió momentos después de que la Caravana por la Paz pasó por ahí, con destino a Monterrey, Nuevo León.
    De acuerdo con el prelado, en el incidente perdieron la vida 11  jóvenes, aunque las autoridades locales manejaban hasta el cierre de esta edición 10 muertos y dos heridos.
    “Este nuevo acto de sufrimiento de ninguna manera arranca del corazón el deseo de construir un país en paz”,  dijo el Obispo, y agregó que el gobierno federal está construyendo dos países que no coinciden, en referencia a las últimas declaraciones que hizo el secretario de Hacienda, Ernesto Cordero, en el sentido de que México ya no es un país de pobres, que con seis mil pesos una familia paga renta, colegiatura y carro nuevo y, la última, que el salario mínimo recupera su poder adquisitivo.
    Durante la reunión que sostuvo con integrantes de la Caravana por la Paz, Vera destacó la importancia que tiene la construcción de la esperanza para lograr la paz, ya que, apuntó, es representativa de lo que quieren todos los mexicanos.
    Asimismo, manifestó que la Caravana es una aportación a la conciencia social porque está señalando el mal estructural del Estado, que en su interior lleva una gran perversión que divide al país en dos.
    Por su parte, Javier Sicilia aseguró que los criminales y la clase política quieren mantener sus privilegios y siguen matando gente.
    "Queremos decirle a los señores de la muerte que el espíritu vive, que nosotros seguiremos hasta conquistar la paz y la justicia que nos quieren arrancar", dijo el poeta, cuyo hijo fue asesinado el pasado 27 de marzo, junto con otras seis personas.
    En medio de la oscuridad es necesaria la unidad para alcanzar juntos  la paz, señaló Sicilia, luego de pedir  un minuto de silencio por todos los muertos.
    En compañía del obispo Raúl Vera, el escritor escuchó la demanda de los saltillenses, quienes pidieron que el movimiento que encabeza no espere que México cambie, sino que se avoque a encontrar a los miles de desaparecidos que hay en el norte.
    "No puede ser un tema para después", dijo una representante de la comisión de familiares de desaparecidos.
    Entre los testimonios presentados destacó el de una reportera, quien recordó el asesinato de su colega Valentín Espinoza, ocurrido el 7 enero de 2010, sin que a la fecha hayan sido detenidos los responsables.
    Además, dijo que por las amenazas, atentados, secuestros y asesinatos, muchos reporteros han optado por la autocensura y cada día se preguntan: “¿Ahora quién sigue?”.
    Aún así, dijo, los periodistas no se sienten derrotados.
Por la noche, la Caravana por la Paz llegó a la plaza de El Colegio Civil, en el centro de Monterrey, Nuevo León, donde nuevamente se presentaron decenas de casos de personas desaparecidas en la entidad.
Ante unas mil personas, y en presencia de Sicilia y de Rosario Ibarra, los familiares de víctimas de la guerra contra el narcotráfico expusieron sus testimonios sobre personas secuestradas, plagiadas y desaparecidas.
La caravana arribó a esta plaza a las 21:24, procedente de Saltillo, Coahuila, y custodiada por elementos de la Policía Federal.
En el mitin, el poeta y escritor consoló a las personas que presentaban sus testimonios, en su mayoría mujeres, mientras los asistentes corearon “¡Ni un muerto más!”.
Entre los oradores, el doctor Otilio Cantú también recordó el asesinato de su hijo Jorge Otilio, cometido el 18 de abril de este año, a manos de un grupo de soldados que hacían trabajo de policías estatales.
Se esperaba que al finalizar el mitin el contingente se trasladara al edificio de la Procuraduría General de Justicia de Nuevo León, con el fin de presentar denuncias sobre esos asesinatos y desapariciones.

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