Sitia grupo armado a indígenas prozapatistas

martes, 20 de septiembre de 2011
TUXTLA GUTIÉRREZ, Chis. (apro).- Indígenas prozapatistas de la zona norte de Chiapas denunciaron que un grupo de hombres armados mantiene rodeada su comunidad desde el pasado domingo 11, con la intención de arrebatarles sus tierras. De acuerdo con una carta que hicieron llegar al Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas (Frayba), los indígenas de la comunidad de San Patricio, municipio de Sabanilla, localizado en la región tzeltal-chol, manifestaron su temor de ser alcanzados por una bala, pues desde lo alto de las montañas circunvecinas sus agresores lanzan disparos al aire. En su denuncia, los pobladores de Sabanilla, perteneciente al municipio autónomo “La Dignidad”, precisaron que el pasado domingo 11 un señor de nombre Samuel Díaz Díaz arribó a su comunidad y, con actitud amenazante, les advirtió que su grupo estaba armado con rifles AR-15. “Son esas armas las que utilizan para hostigar y amenazar a la comunidad, y cuando los compañeros intentan ir a sus milpas empiezan a disparar sus armas para tenerlos encerrados o acorralados (…) Las mujeres y los niños están atemorizados, traumatizados, por los constantes disparos y la falta de alimentos”, detallaron en la carta. Dos días después del arribo de Samuel Díaz, añadieron, llegaron otros individuos, provenientes de los ejidos El Paraíso, El Calvario y Rancho Guadalupe, y exigieron a las bases del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) que abandonaran sus tierras. El miércoles14, los agresores –alrededor de 160, según los indígenas– colocaron a la orilla de la comunidad cuatro banderas, tres de ellas rojas, lo que fue interpretado por los pobladores como un “acto de intimidación”. Los indígenas señalaron que además de los disparos permanentes, el grupo armado ha destruido pastizales, árboles de madera fina, platanares, cultivos de maíz, yuca y camote, y les han robado sus animales del campo. Una comisión del Frayba intentó ingresar ayer a la comunidad, pero al final desistió por temor a una agresión, luego de escuchar una balacera que provenía de las montañas cercanas a San Patricio. Tras ello, el Centro de derechos Humanos exigió a las autoridades garantizar de manera inmediata la vida e integridad de todos los miembros de las bases de apoyo del EZLN en la comunidad de San Patricio, en virtud de que “se han intensificado las agresiones con armas de fuego, las amenazas y el hostigamiento en su contra”. Además, pidió “que se garantice el respeto a las tierras y el acceso a ellas, para que las bases de apoyo del EZLN de San Patricio puedan tener paso y así satisfacer sus necesidades básicas”. Y más: hizo un llamado a la sociedad civil nacional e internacional para que esté alerta por si se incrementa el acoso y hostigamiento contra los indígenas en los próximos días.