Aprueban en lo general la Reforma Laboral; partidos de izquierda, en contra

viernes, 28 de septiembre de 2012
MÉXICO, D.F. (apro).- Poco importó la toma de tribuna por parte de diputados del Partido de la Revolución Democrática (PRD): este viernes fue aprobada la reforma laboral en lo general. Eran alrededor de las dos de la tarde cuando unos 50 legisladores del PRD encabezados por Martí Batres y Carlos Reyes Gamiz subieron a la tribuna; colocaron mantas y se instalaron en los lugares del presidente de la Mesa Directiva, el priista Jesús Murillo Karam, y del vicepresidente Francisco Arroyo Vieyra. Inclusive se registro un incidente de Murillo Karam con la diputada Karen Quiroga, quien en su intención de arrebatarle el micrófono al priista, le propinó un golpe en la cara. De esta forma, la tribuna se vistió de protestas verbales y escritas. Los legisladores de izquierda cantaron el himno nacional y colocaron mantas con consignas que rezaban: "Esta reforma laboral es traición a la patria", "Ante la imposición, huelga general", “Quien traiciona a los trabajadores, traiciona a la patria", y "Quieren fraccionar el salario y pagar 7 pesos la hora". No sólo las mantas. Los legisladores se pusieron playeras con leyendas como: "Sí a la democracia y transparencia sindical", así como otras que decían "En defensa del derecho de huelga, no a la reforma laboral". Así transcurrió el tiempo dentro del recinto legislativo. Afuera, se aposentaron miembros del Sindicato Mexicano de Electricistas en algunas de las entradas de San Lázaro. Eran menos de 100, pocos comparados con los manifestantes de diferentes sindicatos y miembros del movimiento #YoSoy 132, quienes el pasado jueves desde las siete de la mañana obstaculizaron los accesos. Hoy las calles y avenidas aledañas a la Cámara de Diputados permanecieron abiertas, sin contratiempos. Dieron las cuatro de la tarde y se reanudó la sesión, los legisladores de izquierda seguían en la tribuna y obligaron a Karam y a Arroyo a presidir desde un balcón lateral del pleno. Así fue como los representantes de los partidos dieron sus posicionamientos. Cuando Reyes Gámiz tomó el micrófono para posicionar al PRD, los diputados del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y del Partido Acción Nacional (PAN), entonaron el himno nacional, sin hacer caso a las palabras del diputado. Pero eso sí, cuando se refirió al priista Manlio Fabio Beltrones, el pleno aplaudió. Fueron tres veces las que lo mencionó, las mismas veces que le aplaudieron. El tercer aplauso fue el mas fuerte y fue acompañado de ovaciones. Reyes Gámiz le dijo a Beltrones: "Un sistema diseñado para administrar las carencias, no para socializar los frutos de la productividad, no responde a una nación democrática representativa, no impulsa la creación de mejores empleos... Por el contrario se promueve la simulación. “Por el diputado Manlio Fabio Beltrones –continúo entre aplausos-- esta iniciativa precariza el empleo en el país, no se reflejará en cifras reales. Tenemos los argumentos para demostrar que no es lo que el país necesita." Luego, provocó el festejo del plano cuando anuncio que se iban a retirar del lugar. Sin embargo, el diputado del PRD, Silvano Aureoles pidió reconsiderar la decisión, desde su curul, e insto a sus compañeros a quedarse en la discusión. Quienes tomaron la tribuna no atendieron su solicitud y abandonaron el pleno. En rueda de prensa realizada en el vestíbulo, Martí Batres aseguró que la reforma tiene un “aire de regresividad” (sic) y rompe con los derechos de los trabajadores, alcanzados desde la Revolución. Para Batres, el dictamen aprobado es un "golpe a la clase trabajadora". También llamó traidor al presidente electo Enrique Peña Nieto, ya que entrará a ocupar Los Pinos "con una reforma impulsada después y no antes de las elecciones". También anunció que seguirá la lucha en las calles, acudirán a los organismos internacionales, plantearán controversias constitucionales y promoverán amparos. El pleno volvió a la normalidad (con los integrantes de todos los partidos, excepto quienes tomaron la tribuna), el presidente y el vicepresidente subieron al estrado y siguió --hasta el cierre de esta edición-- la discusión en lo particular de la polémica reforma laboral. Eso sí, en el vestíbulo principal del recinto legislativo yacía un ataúd, que simbolizaba la "muerte del articulo 123 constitucional". Debajo de él, colgaba una manta con los rostros de Peña Nieto, Felipe Calderón, Elba Esther Gordillo y Carlos Romero Deshamps.

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