Miles de indígenas recuerdan al obispo Samuel Ruiz a dos años de su muerte

viernes, 25 de enero de 2013
SAN CRISTÓBAL DE LAS CASAS, Chis., (apro).- Miles de indígenas de las diferentes etnias de Los Altos de Chiapas y otras regiones de la entidad realizaron una peregrinación que concluyó con una misa en la plaza de San Cristóbal de Las Casas, para recordar así la memoria del obispo Samuel Ruiz García, fallecido hace dos años, y reivindicar las demandas sociales que siempre enarboló. Agrupados en la organización “Pueblo Creyente de la Diócesis de San Cristóbal de Las Casas”, unos cinco mil indígenas tzotziles, tzeltales, choles, tojolabales y de otras etnias marcharon para recordar al obispo, a quien llamaron Jtatik (padre en tzotsil) y El Caminante por haber sido e religioso que más caminó entre las comunidades de las 42 parroquias de su circunscripción. Ruiz García, obispo emérito de San Cristóbal de Las Casas, originario de Irapuato, Guanajuato (1924) fue reconocido por su labor en favor de las poblaciones indígenas de Chiapas y de Latinoamérica. Se desempeñó durante 40 años como obispo de la Diócesis de San Cristóbal, en la región Altos, una de las más grandes de Chiapas, con una población mayoritariamente indígena. Hoy, la población que más quiso el obispo, los indígenas, peregrinó por varios kilómetros hasta llegar a la Plaza de la Paz o Plaza de la Resistencia, frente a la Catedral de la Diócesis, donde se encuentra la tumba Ruiz García. Los indígenas aclararon que la marcha, además de recordar el segundo aniversario de JTatik, se realizó también para conmemorar los 15 años de “los mártires de Acteal”, una del as tragedias que más dolieron al obispo. De igual forma, para celebrar los 25 años de obispo de Raúl Vera López, quien estuvo presente en la misa. “Nos duele que los gobiernos federales, estatales, municipales, así como los poderes Legislativo y Judicial, jueces, policías y militares que tienen una seria responsabilidad de proteger los derechos de todos los habitantes de estas tierras y vigilar por el bienestar de todos, sean, muchas veces, quienes violen esos mismos derechos, aliados a empresas sin ética ni respeto a la naturaleza y a la vida humana como las mineras, los productores de transgénicos, cerveceras, licoreras, dueños de cantinas o distribuidores de droga y prostíbulos”, dijeron en una carta que leyeron los líderes del Pueblo Creyente. “Nos duelen tantos cientos y miles de abortos, porque son la muerte de inocentes e indefensos. Nos angustian la violencia y muerte contra las mujeres, las miles de muertes por el narcotráfico, la marginación de nuestros pueblos, la falta de respeto a los derechos humanos de los migrantes”, señalaron ante el obispo Felipe Arizmendi Esquivel, quien encabezó la homilía. En el acto, saludaron la manifestación pacífica que realizó el EZLN el 21 de diciembre del año pasado, “como un inequívoco signo de su opción por la paz; al Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, así como a otros movimientos, grupos y organizaciones que luchan por la justicia desde la no violencia”. En ese contexto, reivindicaron las demandas sociales que tanto ocuparon y preocuparon al obispo Samuel Ruiz García. Es por ello que exigieron la libertad de los presos injustamente encarcelados; entre ellos, de Alberto Patishtán Gómez, “quien es preso de conciencia y animador de los más sufridos en las cárceles donde ha estado; actualmente está encarcelado por haber denunciado la corrupción del presidente municipal de El Bosque en el año 2000”.

Comentarios