Pese a divisiones, presume Zambrano un PRD fuerte

miércoles, 1 de octubre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- A tres días de terminar su encargo como presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano consideró que deja un partido político con fuerza política y electoral, en medio de un país que padece una crisis de seguridad pública y de pobreza. “Dejo la presidencia con la convicción de que estamos ante un país con muchos problemas como la desigualdad, crecimiento de la pobreza. En un país que vive en una crisis de seguridad”, consideró en entrevista. Respecto del prófugo alcalde con licencia de Iguala, Guerrero, José Luis Abarca, aclaró que aún no se le ha expulsado del partido, tras el ataque armado cometido por policías contra estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, que dejó como saldo seis muertos, 17 heridos y decenas de desaparecidos. Zambrano explicó que en su caso sería la dirigencia estatal de Guerrero la que tendría que iniciar ese juicio de expulsión siguiendo el debido proceso. “En todo caso será la propia dirección del partido en el estado de Guerrero la que podría iniciar un proceso si estima que hay causales suficientes”, acotoó. No obstante, enfatizó que el PRD no va a defender al presidente municipal de Iguala, ahora prófugo, y que si se deriva de las investigaciones alguna responsabilidad penal, debe ser castigado conforme a la ley. “Si la PGR o la Procuraduría de Justicia del estado de Guerrero identifican causales para que el alcalde con licencia de Iguala tenga alguna responsabilidad penal, pues tendrá que ir a la cárcel, así de sencillo”, sentenció. Sin embargo, advirtió que “no se vale que Enrique Peña Nieto le diga al gobernador Ángel Aguirre es tu problema lo que pasó en Guerrero por actos que condenamos. No se vale que sugiera que es culpa suya. La seguridad de una nación es responsabilidad del Estado mexicano”, indicó. Zambrano Grijalva criticó que el Ejecutivo federal no opine lo mismo por la violencia en el Estado de México, entidad que gobernó el priista, ni que eluda pronunciarse por la inseguridad en entidades gobernadas por el PRI, como Tamaulipas, o el asesinato de un diputado federal en Jalisco y luego un líder panista en Guerrero. “La inseguridad es un problema que enfrenta el Estado mexicano en su conjunto. No es culpa de un gobernador. Yo no he visto que le haya dicho a Eruviel Ávila –gobernador mexiquense– ‘asume tu responsabilidad’. Estamos en un Estado al borde de una crisis nacional”, alertó. Sobre la situación actual del PRD, destacó: “Me voy dentro de tres días con la satisfacción de dejar un partido estable, que puede enorgullecerse de haber sacado tareas con la frente en alto. Con dos presidentes, uno en la Cámara de Diputados y otra en la de Senadores. Con una elección interna que fue un éxito. Es el partido adalid de la lucha contra la reforma energética”, afirmó.

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