Sale libre migrante hondureño al que Amnistía declaró "preso de conciencia"

jueves, 16 de octubre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El migrante hondureño Ángel Amílcar Colón Quevedo fue liberado la madrugada de este jueves, luego de una intensa campaña impulsada por el Centro de Derechos Humanos Agustín Pro Juárez (Centro Prodh) y Amnistía Internacional, que lo declaró “preso de conciencia”. El afrodescendiente y defensor de derechos humanos en Honduras permaneció cinco años en el Centro Federal de Reinserción Social (Cefereso) de Tepic, Nayarit, acusado de delitos contra la salud y portación de armas, que aceptó después de que lo sometieron a intensas sesiones de tortura. En su edición número 1957 la revista Proceso publicó la historia de Ángel Amílcar, perteneciente a la etnia garífuna, de origen africano, quien en su búsqueda por llegar a Estados Unidos sufrió los abusos que padecen los centroamericanos que cruzan por México, además de tortura, discriminación, arraigo y el sometimiento a un proceso judicial sin la asistencia consular oportuna. “Las pesadillas no me dejan. Frecuentemente revivo las escenas de cómo me torturaron. A veces despierto llorando, gritando. Me han expuesto con una gran cantidad de drogas y de armas en los periódicos. Dicen que soy ladrón, asesino, narcotraficante. El Estado mexicano me destruyó”, dijo Amílcar en la entrevista publicada por el semanario. El migrante hondureño fue detenido el 9 de marzo de 2009 en un operativo policiaco-militar en Tijuana, Baja California, cuando se encontraba en un domicilio a la espera de que un “coyote” lo pasara al otro lado de la frontera. Arrestado junto con una decena de personas a las que no conocía, Amílcar fue acusado de delincuencia organizada, acopio de armas de uso exclusivo del Ejército y delitos contra la salud en su modalidad de cocaína y mariguana con fines de comercio. Y para que aceptara su culpabilidad fue sometido a torturas y abusos por parte de militares, policías estatales y federales. Estuvo arraigado en un cuartel militar y luego en un hotel en Tijuana. Posteriormente fue trasladado al penal federal, pese a que en su declaración preparatoria informó al juez segundo de procesos penales de Tepic que había sido obligado a firmar documentos bajo amenazas y torturas. Antes de su arresto Ángel Amílcar sufrió las penurias de todo centroamericano que pretende llegar al país del norte: pagó 5 mil dólares a un “coyote” que lo subió a La Bestia y lo abandonó en Balancán Tabasco. Después de dos meses llegó a Tijuana, donde contactó a otro “coyote” que le ordenó esperar en un inmueble hasta que pudiera pasarlo del otro lado de la frontera. La detención de Amílcar fue notificada al consulado de Honduras cuando ya estaba arraigado, por lo que los defensores del Centro Prodh alegaron violaciones al debido proceso. En julio de este año Amnistía Internacional lo declaró “preso de conciencia” y lanzó una fuerte campaña por su liberación, que finalmente se logró este jueves. Mañana Amílcar ofrecerá una conferencia de prensa en el Centro Prodh, acompañado por sus defensores y miembros de Amnistía Internacional.

Comentarios