La caída de Yolo, del reglamento, de los planes de estudio... y la cautela estudiantil

MÉXICO, D.F. (apro).- Los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN) tomaron con reservas la oferta de solución a sus demandas anunciada por el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, entre ellas, la renuncia de la directora Yoloxóchitl Bustamante.

Ni el semblante sonriente de Osorio Chong, quien subió al templete a las tres de la tarde en punto, borró el escepticismo de los rostros de cientos de alumnos congregados en el escenario de negociación, la avenida Bucareli, a unos pasos de la Secretaría de Gobernación (Segob).

Mientras tanto, a partir de ese instante, pareció que la “revolución de los paraguas”, el movimiento estudiantil pro-democracia en Hong Kong, se había trasladado al centro de la Ciudad de México: cuando cayeron las primeras gotas de lluvia, miles de paraguas cubrieron las calles que separan el Monumento a la Revolución del edificio de la Segob para abrigar a los estudiantes.

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¡El que no brinque es Yolo!”, gritaron para desafiar a la ahora exdirectora del IPN, a la que acusan de haber modificado la institución de manera autoritaria.

En el escenario de negociación, un grupo de universitarios comenzó a levantar las pancartas ante Osorio Chong y a gritar consignas a favor de la autonomía del Politécnico, al argumentar que “se va Yolo, pero pondrán a otro funcionario afín al gobierno”.

No sólo eso, los estudiantes dejaron claro que no aceptarán la renuncia de Bustamante hasta que se le realice una auditoría en la que se rindan cuentas de su gestión al frente del IPN.

Las cosas no pararon ahí y se extendieron hasta el caso Ayotzinapa, al exigir justicia para los 43 normalistas desaparecidos.

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Un round ganado

“Uno… dos… tres… ¡huélum”!, coreaban los estudiantes en las calles, acompañados por el ritmo de tambores y de otras improvisadas percusiones, para sobrellevar el aguacero mientras aguardaban las declaraciones de Osorio Chong.

En el escenario, éste escuchó todo, se dio tiempo para el diálogo y enumeró una a una las exigencias de los estudiantes:

El funcionario aseguró que no habrá represalias académicas, administrativas, legales, ni de cualquier otro tipo hacia algún miembro de la comunidad; se comprometió a asignar un mayor presupuesto para la institución educativa, pero no dijo cuánto.

También anunció la derogación del nuevo reglamento y el plan de estudios, así como la cancelación de las pensiones vitalicias de los exdirectores del IPN. De esta forma, continuará vigente el reglamento interno del 30 de noviembre de 1998 y sus reformas publicadas el 31 de julio de 2004.

Sobre la seguridad de las instalaciones, el titular de Segob dio luz verde para que los elementos de la policía Bancaria e Industrial ya no se hagan cargo de la vigilancia de los planteles. También se convocará al Consejo Consultivo del IPN para el diseño de una nueva forma de elección de las autoridades escolares.

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Colgados a la radio

En las afueras, las vallas cerraban el paso entre el Reloj Chino y el resto de los estudiantes, reunidos en una masa compacta. Debido a la distancia y al ruido omnipresente, muchos escucharon las declaraciones de Osorio Chong con la radio de su celular, compartiendo los audífonos con sus vecinos.

En la esquina de Bucareli y Morelos, una ambulancia mantuvo sus puertas abiertas con la radio a todo volumen para que los estudiantes cercanos pudieran oír el mensaje del funcionario.

Cuando un vocero de la comitiva evocó a los normalistas desaparecidos y asesinados de Guerrero, el conductor de W Radio cortó la transmisión y comentó que este tema “no tenía que ver con el IPN”.

Cada vez que Osorio Chong prometía el cumplimiento de las demandas estudiantiles, lo que retransmitían las radios, estallaban los “¡Sí se pudo!” en las calles anexas al edificio de la Segob.

La fecha en que los estudiantes informarán a Gobernación la aceptación de sus resoluciones se definirá en la Asamblea General Politécnica (AGP), no sin antes lanzar una advertencia al funcionario federal en el sentido de que “lo hacen responsable de cualquier daño a los integrantes del movimiento del Instituto Politécnico Nacional.

“No vamos a dejarlo aquí, en cada escuela vamos a organizar asambleas politécnicas para analizar la propuesta que entregó la Segob. Fue un logro, pero no la victoria”, aseveró a Apro Iván García, un estudiante de la ESIA Zacatenco con un casco amarillo en la cabeza, vestido con camisa sin mangas y empapada por la lluvia, quien no obstante sostenía una enorme bandera del IPN en sus manos.

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Sin incidentes

Esta tarde resultó buena para los vendedores de capas de lluvia, ya que rápidamente las blusas blancas y las playeras “orgullosamente politécnico”, así como los suéteres morados del IPN fueron recubiertos por plástico azules, grises y amarillos.

Las marchas, que salieron temprano de cada escuela para encontrarse en el Monumento a la Revolución, y que luego se convirtieron en una sola hasta la Segob, se llevaron a cabo sin incidentes.

“Todo se hace de una manera muy organizada, hacemos todo para que no se incorporen externos”, explicó a Apro Hugo Severiano, estudiante de la ESIA Tecamachalco, al precisar que “la consigna es: si no conoces a tu compañero, pídele su credencial”.

Después de media hora de diálogo con los jóvenes y ya empapado por la pertinaz lluvia, Osorio Chong soltó:

“No venimos por ningún reconocimiento, efectivamente, es nuestra obligación y así lo estamos haciendo… este documento es el único documento que existe, no hay copia y no hay acuerdo con nadie, y tan no hay acuerdo con nadie que se lo van a llevar para analizarlo, y entonces ya nos dirán su respuesta”.

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