PRI y PVEM "revientan" sesión en San Lázaro por "Casa Blanca"

jueves, 20 de noviembre de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- Luego de dos días de negarse a discutir el tema de la “Casa Blanca” de Angélica Rivera y el posible tráfico de influencias de Enrique Peña Nieto, el PVEM, en connivencia con el PRI, determinó suspender de manera unilateral y abrupta la sesión ordinaria de hoy en San Lázaro. Durante la sesión del miércoles y en el arranque de la de este jueves, legisladores de la oposición, en particular de MC, PT y algunos de PRD, aprovecharon la tribuna para exigir cuentas sobre la forma en que se adquirió la casa de Las Lomas de la esposa del Ejecutivo federal. Incluso el Movimiento Ciudadano, a través de su vicecoordinador Ricardo Mejía Berdeja, acusó a Peña Nieto de tener como “prestanombres” a Juan Armando Hinojosa Cantú, propietario de la inmobiliaria que “vendió” a Rivera Hurtado la hoy llamada “Casa Blanca”. Después de que el miércoles no pudieron abordar el tema en “asuntos generales” o en agenda política”, la oposición presionó para que este jueves el asunto se analizara; incluso, sólo se incluyó la discusión de una ley, la educativa en materia de tecnología; de ahí, se pasaría discutir la agenda. Sin embargo, la participación certera de la diputada de MC, Luisa María Alcalde, enardeció a los priistas, sobre todo del Estado de México, quienes junto con diputados del PVEM exigían a gritos e insultos no abordar el tema de la “Casa Blanca”. Irónica, Alcalde Luján se refirió primero a “la magistral actuación” de la primera dama; habló de su sueldo “estratosférico” en Televisa, de sus “magníficas prestaciones” que incluyen “casas y condominios”, para luego aclarar que no es a ella a quien corresponde dar cuentas de sus recursos, sino a la Secretaría de Hacienda que encabeza Luis Videgaray. Pero además, alertó, el tema que se debe investigar es si hubo o no tráfico de influencias. “En política no hay casualidad, mucho menos cuando en ella aparece el nombre de Juan Armando Hinojosa, dueño de Grupo Higa, el consorcio del que forma parte Ingeniería e Inmobiliaria del Centro… Dice la señora que conoció a Juan Armando por casualidad en 2009, cuando ella era novia de Peña Nieto. Dice que casualmente le comentó a Hinojosa que quería construir su casa y que éste le ofreció sus servicios, y casualmente ese año se inauguró la Rama 20, obra vial cercana al aeropuerto de Toluca por la cual el gobierno del Estado de México le pagó a Hinojosa 100 millones de pesos. “La señora Rivera comenzó a construir su casa en 2010, año en el que casualmente Hinojosa Cantú ganó la licitación para construir el Hospital Regional de Zumpango, con un costo de 8 mil millones de pesos. “La casualidad seguramente también hizo que Hinojosa ganara varias licitaciones y contratos para construir miles de kilómetros de carretera en el Estado de México o el estadio y el gimnasio de la UAEM. O más recientemente, el tren México-Querétaro, uno de los proyectos más emblemáticos del actual gobierno federal. “Todo mundo sabe que este empresario es uno de los consentidos del actual gobierno y que ha hecho su inmensa fortuna dentro del negocio de la obra pública. Que gana licitaciones de manera casi automática… muchas otorgadas por políticos cercanos al grupo del presidente de la República. Debe investigarse. ¡Les duela o no debe investigarse!”, exigió la diputada. Su intervención, que fue interrumpida constantemente, provocó insultos, gritos, descalificaciones de priistas y del PVEM. Angelina Carreño Mijares, del PRI, pidió la palabra para “reconocer la gran habilidad de la compañera para dar discursos incendiarios, como caracterizan a su expresión política”, pues Alcalde Lujan es afín a Andrés Manuel López Obrador. La priista cerró su intervención desde tribuna pidiendo respeto y planteando formular las declaraciones, no en la tribuna de San Lázaro, sino en TV Notas, pues Angélica Rivera trabajó como actriz durante 25 años, como ella misma declaró en cadena nacional. “Yo quisiera que tuviéramos respeto del espacio que ocupamos aquí, y que si tenemos que hacer declaraciones de cualquier integrante de la farándula, del mundo del espectáculo que no es servidor público, las hagamos en el TV Notas. Muchísimas gracias”. Aún faltaban otros diputados por intervenir, sin embargo, ante los caldeados ánimos de la dupla PRI-PVEM y la izquierda, de chiflidos, reclamos y hasta insultos, el presidente en turno de la Mesa Directiva, el diputado Tomás Torres Mercado, del PVEM, decidió cerrar la participación. Incluso, en lugar de dar paso a la “agenda política” para abordar el tema de la “Casa Blanca”, en donde cada partido político fijaría su posición durante siete minutos, el PVEM --por instrucciones del PRI-- decidió modificar el orden del día incluyendo la discusión de otra ley. Minutos antes, Manuel Huerta, diputado del PT, reclamó a Tomás Torres la conducción y éste se comprometió a que podría intervenir, pues de inmediato daría paso a la “agenda política”, pero no fue así. Cuando el priista Miguel Ángel Aguayo intervino para fundamentar otro dictamen relacionado también con la educación, Manuel Huerta, (PT), Alfonso Durazo (MC), Aída Valencia (MC), Gerardo Villanueva (MC) y Loretta Ortiz (PT), subieron a tribuna y, en un costado, desplegaron una gran manta que advertía: “EPN renuncia, ¡Ayotzinapa vive!”. Ante la falta de palabra, aclaró Huerta, “la acción es nuestra”. El hecho irritó a los priistas, quienes se acercaron a la tribuna para insultar a los legisladores de oposición. Aguayo, el priista que estaba en tribuna en esos momentos, dijo que argumentaría el dictamen si se retiraba la manta. Los diputados de izquierda se mantuvieron impávidos a su costado. Sin embargo, los priistas Abel Salgado y Leonardo Alcalá no aguantaron la presión, se acercaron y desde debajo de la tribuna se hicieron de palabras; al pleito se sumó luego la también priista Laura Barrera Fortoul, quien a modo de insulto gritaba “¡sirvientas, chachas!” a las legisladoras que portaban la manta contra Peña Nieto. Más tarde lo negaría en conferencia de prensa. Otros legisladores sacaron una manta dos veces más grande que la de los perredistas, y en ella estaba impreso: “AMLO=Mazón=Abarca=investigación”. En tanto, desde sus curules priistas, pevemistas, petistas, emeceístas y perredistas se gritaban unos a otros. Reclamaban espacio para discutir e intercambiaban insultos. Al PVEM le tocó maniobrar y, con base en las facultades del presidente de la Mesa Directiva, de suspender la sesión si considera que no hay condiciones; lo hizo, ante el azoro de panistas y legisladores de la izquierda. El PAN, que no participó en el festín de insultos, se manifestó en contra de la suspensión y recriminó al PRI que se negara a discutir el tema de la “Casa Blanca”. “El PAN lamenta que el PRI se oponga a debatir los asuntos de la agenda nacional… La esencia del Parlamento es el debate y eso es lo que el partido en el poder, el PRI, hoy se está negando”, fustigó el vicecoordinador panista Marcelo Torres Cofiño. Y por si quedara duda de quién determinó concluir en forma unilateral y abrupta la sesión, el panista señaló: “Lo que hoy vemos es que el PRI lo que está demostrando es que tiene la piel muy delgada y esto realmente en nada abona, en nada contribuye al desarrollo de esta gran nación”.