Destapan otra pifia de Marisela Morales: PGR exculpa a empresario al que acusó de lavado

martes, 11 de marzo de 2014
ZACATECAS, Zac. (apro).- La extitular de la Procuraduría General de la República (PGR) y actual cónsul en Milán, Italia, Marisela Morales, recibió hoy un nuevo revés: la dependencia que ahora encabeza Jesús Murillo Karam desestimó las pruebas presentadas en aquel tiempo contra el empresario Filemón García Ayala, dueño de la casa de cambio Prodira, acusado de delincuencia organizada y de lavado de dinero para Los Zetas. “La Unidad de Lavado de Dinero de la PRG determinó que no había delito por el cual perseguirme”, dijo el empresario zacatecano quien reapareció hoy en esta ciudad. Personal de la propia PGR acompañó este día a García Ayala para formalizar la restitución de los diversos inmuebles que la dependencia había asegurado en 2012, entre éstas 36 sucursales de Prodira y Trasteva en Guadalupe, Juan Aldama, Río Grande, y esta capital, donde se encuentran las oficinas centrales. Mientras comenzaban las diligencias de la PGR en la casa de cambio, Filemón García acusó a Marisela Morales de haberse ensañado con él y otros hombres de negocio por su colaboración con el PRI, partido al que pertenece el empresario zacatecano. García Ayala señaló a Morales como parte de “la delincuencia organizada oficial” que, de manera arbitraria, lo acusó de lavar dinero para Los Zetas, a pesar de que en el 2001 la propia funcionaria ya lo había investigado y exonerado por el mismo asunto. “Marisela Morales ya me había exonerado y tengo ese oficio, me parece que del 2000 o del 2001, entonces ahorita me van a entregar un documento similar (donde se le exculpa), y espero que en ocho o 10 años, si tengo vida, no me vuelvan a hacer este tipo de atracos”, lamentó. Las sucursales de Prodira casa de cambio fueron cateadas y aseguradas por la PGR en dos operativos, el primero efectuado el 20 de abril de 2012 y el segundo el 25 de junio del mismo año, en vísperas de las elecciones presidenciales. En la segunda ocasión, los cateos derivaron de un tiroteo ocurrido en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en hechos vinculados a una de las cuatro sucursales de Prodira que operan en la terminal. En ese tiroteo contra presuntos narcotraficantes fallecieron tres agentes de la Policía Federal (PF). En febrero de 2013, autoridades estadunidenses designaron a Filemón García Ayala como “narcotraficante significativo”, al ubicarlo al frente de una red de lavado de dinero que efectuaba “grandes transferencias internacionales” de dinero para Los Zetas, según un comunicado de la Oficina para el Control de Bienes Extranjeros del Departamento del Tesoro. En ese entonces el gobierno estadunidense bloqueó sucursales y representaciones de Prodira que operaban en Texas, Arizona, Colorado y Iowa, además de que congeló cuentas bancarias del empresario y sus negocios en ese país. No obstante, este martes Filemón García Ayala sostuvo que la exoneración que le fue notificada por la PGR, así como la devolución de sus bienes, “derivan de una investigación minuciosa que se hizo” por parte de la propia instancia, ahora bajo la conducción de Murillo Karam, “en quien tengo mucha confianza”. El empresario señaló que durante este tiempo estuvo fuera del país junto con su familia “por temor a ser atropellados, como ocurrió en la administración pasada”, y ahora regresa sin temor alguno. No obstante, lamentó que la exprocuradora tenga ahora un cargo diplomático representando al gobierno mexicano en Italia. Aunque su hermano Édgar García Ayala continúa preso –fue detenido en abril de 2012 por la PF con 3 millones de dólares cuya procedencia no pudo acreditar e ingresado al penal jalisciense de Puente Grande–, Filemón dijo estar enterado de que su proceso ya está en el cierre de conclusiones, y confió en que saldrá en libertad. Por lo pronto, anunció que reabrirá la casa de cambio y buscará recuperarse, incluso con ayuda del gobierno federal. “La autoridad nos ofreció apoyarnos para echar a andar nuevamente nuestras empresas”. García Ayala detalló que tenía un promedio de 50 mil clientes entre las sucursales de México y Estados Unidos. “Echar a andar el negocio otra vez en Estados Unidos será más difícil porque las reglas son otras. Espero que cuando les mostremos los documentos donde salimos exonerados, ellos los tomen en cuenta y podamos regresar al sistema financiero”, remachó.  

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