La quiebra de Mexicana, responsabilidad del sexenio pasado: Videgaray

viernes, 4 de abril de 2014
ACAPULCO, Gro. (apro).- El anuncio de la quiebra de Mexicana de Aviación tuvo eco en la 77 Convención Bancaria celebrada en este destino turístico. De entrada, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray, se lavó las manos y aseguró que las decisiones sobre el concurso mercantil –que duró más de tres años– correspondieron a la administración de Felipe Calderón. En entrevista previa a la clausura de la Convención, organizada por la Asociación de Bancos de México, el encargado de la política fiscal señaló: “Las decisiones que se tomaron en Mexicana en el momento que se presentó el problema que dio lugar a esta situación correspondieron a la administración anterior. El gobierno federal atenderá las decisiones judiciales que se determinen, y las secretarías del Trabajo (STPS) y de Comunicaciones y Transportes (SCT) darán a conocer la información”. Por separado, el titular de la SCT, Gerardo Ruiz Esparza, quien asistió a la ceremonia de clausura de la Convención, dio más detalles sobre la situación actual de Mexicana, y advirtió que lo que queda de de la aerolínea no alcanza para la liquidación. “Yo creo que ese patrimonio hace tres años lamentablemente se fue, creo que ya lo que queda no alcanza... habrá que ver cuál es el punto fundamental de necesidad, no lo tenemos precisado”. El funcionario federal aseguró que se ha cuidado de manera muy especial el patrimonio de la empresa, como el centro de mantenimiento MRO y los aviones, que se depositaron a un fideicomiso. Añadió: “La jueza ya ha dictado la resolución de quiebra. Era algo impostergable, me da gusto, hay pleno respeto a la decisión de la jueza, creo que es lo correcto, y ahora lo que sigue es cumplir con la decisión del señor presidente de estar al pendiente de los trabajadores”. Sobre el mismo tema, el más enfático fue el director general de Banorte, Alejandro Valenzuela del Río, quien de plano dijo que el concurso mercantil fue una pérdida de tiempo en donde los “pseudoinversionistas” sólo dieron falsas expectativas de capitalizar a la aerolínea, pero nunca pusieron recursos en la mesa. En entrevista en el lobby del Hotel Princess, donde se realiza la Convención Bancaria, Valenzuela alzó la voz: “Es lamentable ver que hubo muchas falsas expectativas de pseudoinversionistas que dijeron que iban a capitalizar a Mexicana, esto provocó una pérdida de tiempo inmensa. Nosotros proponíamos que se depositara el recurso en un fideicomiso para ver la buena fe de estos inversionistas fantasmas, pero eso no sucedió”. Banorte fue una de las instituciones financieras que fungieron como acreedoras en el caso Mexicana y, derivado de la quiebra, el banco presidido por Guillermo Ortíz Martínez tuvo un quebranto de mil 200 millones de pesos. Al respecto, Valenzuela señaló que ahora se tiene que proceder con la ley en la mano. “En Banorte tenemos una responsabilidad fiduciaria, hay un quebranto de mil 200 millones de pesos que no le pertenecen al banco, tuvo que reponer su capital y de alguna manera tenemos que entender lo que pasó y nos tiene preocupados que no pudimos conocer la contabilidad de Mexicana para entender lo que pasó”. Y esa preocupación, dijo, se extiende a los 8 mil trabajadores que laboraban para la aerolínea, más aquellos que trabajaban de manera indirecta. El directivo encendió las luces de alerta ante la falta de cumplimiento de la ley e insistió en la necesidad de entender lo que pasó. “El quebranto puede sucederle a cualquier empresa en cualquier momento, pero me parece que la ley nos obliga a actuar de cierta manera, nos obliga a ciertos tiempos, para que se pueda proteger los derechos de la gente, de los acreedores y otras compañías”. Por lo pronto, Valenzuela del Río consideró que llegó el momento de deslindar responsabilidades y entender por qué Mexicana llegó a esa situación. “Tardamos tanto en una resolución que la ley marcaba que tenía que ser expedita. Tardaron tres años, cuando debía haber durado un año. Hay muchas preguntas que hacerse”, subrayó. Otro de los acreedores, Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext), también reportó mermas por mil 100 millones de pesos. No obstante, ya aportó 300 millones de pesos para capitalizar el centro de mantenimiento MRO, que un futuro sería vendido junto con nueve aviones, y esos recursos los destinará para los trabajadores en activo y jubilados. “Lo que estamos haciendo es capitalizar los adeudos que teníamos contra estas empresas y lo hacemos a través del MRO, porque es la que tenía viabilidad, para después se venda y los recursos que salgan de la venta y de los aviones formen parte de los recursos para distribuir entre los trabajadores, no sólo del MRO, sino de las cuatro empresas (incluyendo a Click, Mexicana y Link )”, puntualizó en entrevista el director general de Bancomext, Enrique de la Madrid Cordero. Precisó que esos aviones forman parte de un fideicomiso en el que se modificaron las reglas para que se proceda de manera más fácil a la venta. Ya sólo falta buscar los compradores en el corto plazo, añadió. Sobre el MRO, dijo que no hay un monto conocido, pero es la única empresa que estaba trabajando y tenía capitalidad. También informó que aún no hay compradores de los aviones, ni mucho menos del MRO. “Lo importante es que después de un año y tres meses se llega a una resolución que será materia de debate, pero todos sabemos que cuando una empresa entra a un concurso mercantil tiene dos salidas: por un lado, si no encuentra un inversionista procede la liquidación. Si se llega a un acuerdo, como el caso del MRO, se levanta la quiebra”, concluyó.

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