Con poemas, madre describe el dolor por su hija desaparecida

martes, 13 de mayo de 2014
CHIHUAHUA, Chih. (apro).- El dolor de la ausencia inspiró los versos que escribió Patricia Cervantes en su libro Neyra, que hoy presentó en honor a su hija desaparecida y asesinada hace 11 años en esta capital. Fundadora de la organización Justicia para Nuestras Hijas, Patricia recordó la angustia que vivió cuando desapareció su hija Neyra Azucena Cervantes, el 8 de mayo de 2003. Tenía 19 años. Su fuerza de madre la llevó a convertirse, como las integrantes de la agrupación, en coadyuvante de las investigaciones para localizar a su hija. Tras dos meses de búsqueda, el 14 de julio de ese año, el cuerpo de Neyra fue encontrado en un lugar conocido como Los Cuernos de la Luna. La Procuraduría General de Justicia de Chihuahua (hoy Fiscalía General) culpó del crimen a David Meza Argueta, quien fue llevado a la zona donde se halló el cuerpo para buscar la pistola con la que presuntamente la mató. El hombre fue llevado a prisión, pero dos años después fue absuelto, pues no se demostró su culpabilidad. En aquel recorrido, las autoridades encontraron el cadáver de otra mujer. Sin embargo, según la denuncia de la agrupación Justicia para Nuestras Hijas, “órdenes superiores” prohibieron difundir el hallazgo. Dos años después, la PGJ informó que el cuerpo era el de Minerva Teresa Torres Albedaño, desaparecida el 13 de marzo de 2001. La historia de Patricia y su hija se revivió este martes durante la presentación del libro de poemas Neyra, a cargo de Alma Gómez Caballero, coordinadora del área de Educación del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (Cedehm), y Rocío Martínez Carrera. Norma Ledezma Ortega, presidenta de Justicia para Nuestras Hijas, recordó que “nadie puede sanar el dolor de una madre por la ausencia de nuestras hijas”. Otras la secundaron: “¡Todas son nuestras hijas, todas son nuestras muertas, todas son nuestras desaparecidas!”.