Niegan malos manejos y despilfarros en Cáritas

lunes, 26 de mayo de 2014
MÉXICO, D.F. (apro).- El secretario ejecutivo de Cáritas Mexicana, Patricio Enrique Sarlat Flores, negó que en la organización que dirige existan malos manejos y despilfarro y, mucho menos, que se manipule la contabilidad de los recursos que reciben y que se destinan a ayudar a las más necesitados en casos de emergencia o proyectos de desarrollo urbano. En respuesta al reportaje publicado por esta agencia el pasado 21 de mayo con el título “Solapa la CEM desorden administrativo en Cáritas”, suscrito por el reportero Álvaro Delgado, el presbítero puso a disposición los resultados de la revisión de ingresos 2012 en los que, según él, “no existe ningún mal manejo, despilfarro ni manipulación contable”. Aunque reconoce que sí sabe de la existencia de quejas, pero las soslayó al subrayar que responden “más a asuntos de índole personal que institucional, más a un problema interno que público”. Por ello, dice, no me toca a mí hablar más, sino a las autoridades correspondientes. En relación con las dos auditorías en las que se apoyó el texto de Delgado, Sarlat Flores refiere que las desconoce. “Puedo decir que una auditoría sólo la puede autorizar el representante legal y que el mismo representante legal es responsable de que sean solventadas”. De Óscar Arias, quien es uno de los que denunciaron los malos manejos en Cáritas, reconoce que fue representante legal de la institución de 2009 a 2013, y de Pedro Arellano, quien solicitó la segunda auditoría, sólo menciona que carecía de atribuciones para hacerlo. “Arellano fue secretario ejecutivo adjunto del CEPS-Cáritas, con facultades administrativas limitadas al personal y al edificio, y fue secretario de Pastoral Penitenciaria hasta el 12 de agosto de 2013”, dice. El secretario ejecutivo de Cáritas destaca también que por el cargo que ostenta “es imposible que se realizaran dos auditorías sin que me diera cuenta”. Igualmente, refuta una de las observaciones que se hace en una de ellas, en el sentido de que se desviaron 14 millones de pesos. “Es imposible. Cada donativo, según el proyecto u obra de caridad, tiene una cuenta específica a la que se deposita directamente, no recibimos dinero en efectivo. A veces, por error, porque el donante se equivocó en la cifra, una fecha, el nombre de la persona moral, etcétera, los recibos de cancelan”. En su carta, el presbítero menciona que Cáritas siempre está en observación. Por ejemplo, cita que en 2013 la Junta de Asistencia Privada del DF le hizo una supervisión y que las observaciones que les hicieron –no específica cuántas ni en qué consistieron éstas– se han ido subsanando y que nada tienen que ver con fraudes, malos manejos, despilfarro o manipulación contable, como se consigna en el reportaje de Delgado. Y en lo que toca a los señalamientos directos hacia su persona, asegura que la información que aparece en el reportaje fue “manipulada”. Si bien acepta que ha viajado en algunas ocasiones en primera clase, asegura que se trata de promociones de las aerolíneas por las millas acumuladas y que en cuanto a los gastos generados en una comida con familiares, éstos corrieron a cuenta de ellos. Lo único que pagué yo fueron los boletos para la Plaza México y lo hice con mi dinero, no con el de Cáritas, aseguró. “Si he ofendido a los files o a los obispos por este comportamiento personal, ofrezco disculpas, pero creo que se ha exagerado esta situación para hacerme daño, cuando en realidad perjudican enormemente a nuestra institución”, concluye.

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