Padres de normalistas fueron agredidos "con gas lacrimógeno y piedras": ONG

martes, 13 de enero de 2015
MÉXICO, D.F., (apro).- Padres de los normalistas desparecidos en Iguala, Guerrero, el pasado 26 de septiembre, denunciaron agresiones en su contra por parte de la Policía Militar de ese estado, y reiteraron que no descansarán hasta encontrar con vida a sus hijos “y alcanzar la verdad y justicia”. Además, hicieron un llamado a la sociedad civil nacional e internacional a seguir pendientes frente “a la represión que estamos sufriendo y a mantener sus acciones de solidaridad para vencer la impunidad”. En un comunicado del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan, afirmaron que el Estado mexicano, “no conforme con desaparecer y matar a nuestros hijos y compañeros y negarse a abrir líneas de investigación relacionadas con el Instituto Armado, nos agredió nuevamente”. De acuerdo con los padres de los normalistas, en la protesta que realizaron ayer en las instalaciones del 27° Batallón de Infantería, con sede en Iguala, la Policía Militar ya esperaba su arribo y los agredió “con gas lacrimógeno y piedras”. El documento detalla que alrededor de la una de la tarde “los padres de familia llegamos a las instalaciones del cuartel en la ciudad de Iguala, donde éramos esperados por decenas de militares con equipos antimotines”. Luego de realizar un mitin y cuando los padres y estudiantes demandaron la apertura del cuartel para buscar a los jóvenes desaparecidos el pasado 26 de septiembre, señalaron, fueron agredidos “por los elementos castrenses que con gas lacrimógeno y piedras empezaron a golpearnos”. “Para evitar ser más agredidos los estudiantes optamos por retirarnos abordando los camiones para trasladarnos a la Normal Rural ‘Raúl Isidro Burgos’. En la agresión resultaron heridos los padres de familia Mario César González Contreras, Bernabé Abrajam Gaspar, María Concepción Tlatempa y los estudiantes Omar García, Sergio Ochoa Campos y José Hernández Peña”, según el comunicado. Los padres y compañeros de los estudiantes desaparecidos manifestaron su alarma de que se utilice al Ejército en la disuasión de manifestaciones públicas, “lo que es propio de regímenes autoritarios”. “De igual forma es desproporcionada la forma en que el Ejercito Mexicano se apresta a contener manifestaciones públicas y reprimir a los movimientos sociales, contrario a la actitud omisa y timorata que muestra ante la delincuencia organizada, que le permite libertad de acción y movimiento”, denunciaron. Esta mañana, en entrevista con Radio Fórmula, Vidulfo Rosales, abogado del Centro Tlachinollan, dijo que efectivos militares arrojaron gas lacrimógeno y piedras a los manifestantes, por lo que los normalistas y padres de familia, utilizando un camión, quitaron una barricada hecha con malla de alambre. “Los padres intentaron ingresar metros más adentro. Se quitó la barricada de alambre. (Los militares) empezaron a tirar gases lacrimógenos y piedras”, comentó. De acuerdo con Rosales, los estudiantes derribaron con un tráiler una malla y es cuando se da “un enfrentamiento más directo” y cuando los militares lanzan las piedras. “Son los militares los que empiezan a tirar gas lacrimógeno primero, quieren impedir que nos acerquemos más”, añadió. En declaraciones al portal Sin embargo, Mario César González, padre del normalista desparecido César Manuel González, dijo ayer que fueron 27 personas las que ingresaron al cuartel de Iguala y el resto lo hizo en Acapulco para a sacar a sus hijos con sus propias manos, porque están seguros que las fuerzas castrenses los tienen. “Queríamos que se nos abrieran las puertas para buscar a nuestros hijos, era lo que pedíamos, porque estamos seguros que ellos participaron, ellos les quitaron los teléfonos en el hospital. Cuando entramos había muchísimos militares y nos mandaron a los antimotines y tuvimos que defendernos”, indicó. Advirtió que a pesar de los golpes recibidos seguirán buscando a sus hijos y no descansarán hasta encontrarlos. “Si ellos tienen armas, no nos interesa, lo que nos interesa a nosotros es la vida de nuestros hijos. Ya ni la Procuraduría tiene tiempo para nosotros, entonces, decidimos buscarlos por nuestra cuenta, aunque nos sigan reprimiendo”, subrayó. Clemente Rodríguez Moreno, padre de Cristian Alfonso Rodríguez, participó en la protesta en el cuartel de Acapulco y dijo que lo único que los padres querían, era que los altos mandos salieran a dar la cara. “Queríamos que los altos mandos dieran la cara, para exigirles que ya los busquen con los mismos militares, ellos los tienen porque hay evidencia que el Ejército estaba resguardando a los 43, hay testigos y no han hecho nada”, apuntó.

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