Avala Peña uso de la mariguana 'para fines médicos”

martes, 19 de abril de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El presidente Enrique Peña Nieto se pronunció hoy por ampliar la cantidad de mariguana que puede considerarse para uso personal, así como “asegurar la disponibilidad de sustancias controladas para fines médicos”. Durante su participación en el Debate General de la Sesión Especial de la Organización de Naciones Unidas sobre el Problema Mundial de las Drogas 2016, que se desarrolla en Nueva York, Peña Nieto presentó diez planteamientos de asuntos poco novedosos, excepto el de los eventuales cambios en las leyes sobre las drogas. Ahí, proclamó el fracaso internacional de la “guerra contra las drogas” –cuyo origen fechó en los años setenta– tras considerar que no inhibió la producción, el tráfico ni el consumo. La postura de presidente, supuestamente generada después de los foros realizados en semanas pasadas en México, contrasta con su posición original señaladamente prohibicionista, no sólo en el contenido, también en la forma de enunciar su posicionamiento ante la comunidad internacional. Pese a que en su mensaje afirmó que México es uno de los países más comprometidos contra “el problema de las drogas”, admitió: “Mi país forma parte de las naciones que han pagado un alto precio, un precio excesivo, en términos de tranquilidad, sufrimiento y vidas humanas; vidas de niños, jóvenes, mujeres y adultos. Como pocos conocemos las limitaciones y las dolorosas implicaciones del paradigma eminentemente prohibicionista”. Luego de una semana de cuestionamientos de gobiernos extranjeros por la precariedad de los derechos humanos, y de confrontaciones con organismos multilaterales especializados en la materia, Peña Nieto apenas mencionó el tema como una cuestión de enfoque en la regulación, pero no modificó su postura en cuanto a los resultados de sus políticas de seguridad: “Durante mi administración se ha buscado atender el fenómeno de las drogas de una forma más integral, con una estrategia que evite generar mayor violencia y en la que prácticamente participan todas las secretarías del gobierno de México”, presumió. Según Peña Nieto, su gobierno enfrenta al crimen con coordinación entre autoridades y sistemas de inteligencia, aparte de que ha desarticulado estructuras operativas y financieras; detenido a los principales líderes de organizaciones criminales, y reducido la violencia y la incidencia delictiva. También dijo que se han destruido sembradíos y laboratorios de drogas; se reforzaron las acciones de prevención entre niños y jóvenes, así como el tratamiento de las adicciones, y sus políticas están orientadas a la prevención social de la violencia en comunidades vulnerables, entre otras afirmaciones. El debate fue impulsado por Colombia, Guatemala y México. La semana pasada, durante su gira por Dinamarca, el mandatario mexicano anticipó que no acudiría a la sesión de hoy, pero finalmente la Presidencia de la República reviró el viernes a las críticas y anunció que siempre sí viajaría. Con el estilo discursivo que suele emplear, enumerando temas o propuestas, Peña Nieto admitió que el debate internacional cambió y “comienza a surgir un consenso” para una reforma significativa del régimen internacional sobre las drogas, para luego considerar que el “paradigma prohibicionista” se debe atender desde la perspectiva de los derechos humanos. En sus diez puntos, planteó un consenso internacional que facilite la cooperación para atender el problema de las drogas; intercambio de información financiera; mayor asistencia y cooperación de las agencias y organismos de la ONU; alinear la agenda política sobre las drogas con la de desarrollo sostenible Agenda 2030, además de proyectar enfoques sociales y económicos para comunidades con daño en su tejido social. También: cambiar el enfoque prohibicionista desde una perspectiva de derechos humanos para colocar a las personas y no a las sustancias en el centro de los esfuerzos; atender el consumo desde una perspectiva de salud y no con instrumentos penales; penas proporcionales, alternativas al encarcelamiento y reinserción social en delitos relacionados con drogas. Finalmente, planteó cooperación internacional para la prevención del consumo y la posible reforma mencionada, con fines médicos y científicos, “evitando su desviación, uso indebido y tráfico”. Excepto este último planteamiento, el resto de los temas ha sido largamente discutidos en México y el extranjero, e inclusive, hay criterios de la Suprema Corte y políticas enunciadas que no son novedad. Al concluir su discurso, Peña Nieto anticipó que en estos días expondrá las acciones específicas que se tomarán, tras las propuestas recogidas en los foros sobre el uso de la mariguana realizados en meses pasados.  

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