Acumula Guerrero 4 ejecuciones en lo que va del día

martes, 5 de julio de 2016
Chilpancingo. Gro. (apro).- Un comando ejecutó esta madrugada al primo del alcalde perredista de Pungarabato, Ambrosio Soto Duarte, en la convulsionada región de Tierra Caliente. Mientras que en el puerto de Acapulco fue localizado un hombre decapitado y en la ciudad de Iguala dos jóvenes más fueron acribillados. Los cuatro homicidios dolosos de lo que va de este martes se suman a los ocho asesinatos registrados ayer en diferentes puntos de la entidad, donde destaca el crimen de un niño de seis años que estaba con su familia en un velorio cuando fueron atacados con ráfagas por un grupo armado en la zona conurbada de Acapulco. Así como cuatro jóvenes acribillados en Chilpancingo, además del profesor de la normal de Ayotzinapa ejecutado y el crimen del jefe de custodios de la cárcel de Arcelia, administrada por la Secretaría de Seguridad Pública estatal. Según la administración del gobernador Héctor Astudillo, la ola de violencia es culpa de las protestas del magisterio disidente que se opone a la reforma educativa porque las manifestaciones sociales “ocupa y distrae” la atención de las corporaciones policiacas federal y estatal en la entidad, afirmó ayer el vocero de Seguridad estatal, Roberto Álvarez Heredia. De acuerdo a reportes oficiales, cerca de las 04:00 horas de este martes fue localizado el cuerpo de un hombre al interior de una bolsa de plástico abandonada en el basurero del poblado de Cutzamala de Pinzón. La víctima fue identificada como Sebastián Soto Rodríguez de 41 años, primo hermano del alcalde de Pungarabato, Ambrosio Soto Duarte y quien se desempeñaba como chofer del edil perredista. En el puerto de Acapulco, cerca de las 09:00 horas, las autoridades estatales reportaron el hallazgo del cuerpo de un hombre decapitado tirado sobre la calle Tabasco de la populosa colonia Progreso. Mientras que en Iguala, aproximadamente a las 08:00 horas, fueron encontrados dos jóvenes ejecutados en las inmediaciones de la colonia Francisco Villa, ubicada al norte de Iguala, donde la ola de violencia no cesa. Ayer, el vocero de Seguridad de la administración de Héctor Astudillo, justificó la incapacidad del gobierno estatal frente a la narcoviolencia argumentando que al menos mil 500 policías federales que realizaban labores de prevención del delito en la entidad fueron desplazados al vecino estado de Oaxaca para confrontar las protestas del magisterio contra la reforma educativa. Por ello, responsabilizó al magisterio disidente de la brutal ola de violencia que persiste en la entidad. “No existe ningún ánimo de confrontación con los maestros, pero deben estar conscientes de que su propia actuación distrae recursos humanos que deberían ocuparse en alcanzar la seguridad de los guerrerenses”, expresó el funcionario estatal.

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