Celebra Peña más empleo… 'olvida” que millones de mexicanos viven en la informalidad

jueves, 7 de julio de 2016
CIUDAD DE MÉXICO (apro). - Al tiempo que el presidente Enrique Peña Nieto festinaba la creación de más de dos millones de empleos en lo que va de su sexenio, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) daba a conocer cifras que dejan ver la precariedad del mercado laboral en el país. En las instalaciones de la planta Robert Bosch de Toluca, y flanqueado por el gobernador mexiquense Eruviel Ávila, así como por el líder de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Manuel Herrera, el Ejecutivo federal presumió que cumplió una demanda de los mexicanos que recogió desde su campaña presidencial: “En respuesta a esta demanda que había entre la sociedad, es que se ha generado empleo en México, que hay más de dos millones de empleos generados en nuestro país, cifra nunca antes alcanzada en ninguna otra administración de gobierno desde que se mide el empleo de manera mensual”. “Yo me congratulo de todo ello. Los felicito y felicito, sobre todo, a los trabajadores”, rubricó Peña Nieto. Lo que nunca mencionó en su discurso es que en México prácticamente seis de cada 10 trabajadores laboran en la informalidad, es decir, sin un salario fijo, sin prestaciones, sin seguridad social ni acceso a servicios de salud. El problema es grave porque según las estadísticas a propósito del Día Mundial de la Población, publicadas este día por el Inegi, “la vulnerabilidad en el trabajo se manifiesta de muchas formas, y una de ellas es el trabajo informal”… Y ahí se encuentra la mayoría de los mexicanos. Pero Peña ni siquiera tocó el tema y continúo el autoelogio. Entonces tocó el tema del trabajo en jóvenes: “Hoy tenemos un amplio sector de la población joven, muy joven, que están teniendo oportunidad de incorporarse o la oportunidad de crecer y de desarrollarse, junto con el país, porque están en una edad joven”. Enseguida dio datos. Según él, de cada diez empleos, tres de ellos –“de estos dos millones o más de dos millones de empleos generados”– pertenecen a los jóvenes que están en la edad de entre 20 y 34 años, es decir, “36% para ser precisos”, acotó. Sin embargo, las cifras del Inegi revelan otra realidad, ya que durante el primer trimestre de este año la tasa de desocupación en los jóvenes de 15 a 24 años fue de 8.2%, es decir, el doble a la tasa estimada a escala nacional, que es de 4%. Por si fuera poco, en su comunicado el instituto de estadística advierte que otro de los problemas que enfrenta la población joven al momento de buscar trabajo es la falta de experiencia laboral. Es decir, 23.2% de la población de 15 a 24 años que está desocupada no cuenta con esta experiencia. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no sólo es necesario brindar a los jóvenes una educación con calidad, sino también generar las oportunidades laborales mediante un “trabajo decente”. Es decir, “la oportunidad de acceder a un empleo productivo que genere un ingreso justo, la seguridad en el lugar de trabajo y la protección social para las familias, mejores perspectivas de desarrollo personal e integración social…”. Lo cierto es que en cuestión de ingresos, en el primer trimestre del año, el ingreso laboral per cápita, tomando en cuenta la canasta alimentaria, es de apenas mil 515 pesos. Más aún, cuando asumió Peña Nieto el gobierno, aquél rondaba los mil 600 pesos, según datos del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval). En el acto llevado cabo en Toluca, Peña no paró de halagar y comparar los presuntos logros en empleo de su administración en contraste con el sexenio del panista Felipe Calderón. “Significar lo que representa llegar a esta cifra de dos millones o más de dos millones de empleos, es cuatro veces, cuatro veces los empleos que se habían generado en este mismo periodo de gobierno en la pasada administración”, festinó. No paró ahí: “Y si nos fuéramos, incluso, más atrás, todavía en la anterior administración (la de Vicente Fox), a estas alturas del gobierno no sólo no se habían generado empleos, sino se habían perdido” puestos de trabajo. Celebración plena de Peña Nieto, quien no tuvo que enfrentar una recesión económica mundial que derrumbó el PIB nacional en 4.7%, como pasó con Calderón en 2009. De cualquier forma, el actual mandatario no dejó festejar lo que calificó de “cifra récord, cifra histórica”.

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