A 10 años del secuestro de su hija, Nelson Vargas exige sentencia para los culpables

lunes, 11 de septiembre de 2017
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El 10 de septiembre de 2007 Silvia Vargas Escalera, hija del exdirector de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) Nelson Vargas, se dirigía de su casa, en el sur de la ciudad, rumbo al Colegio Alexander Bain, en la colonias Las Águilas, pero la joven nunca llegó a su destino. En el camino fue secuestrada y tuvieron que pasar 15 meses para volver a saber de ella. El cuerpo de Silvia, de 18 años, fue encontrado en una casa de seguridad en San Miguel Xicalco, en Tlalpan, en diciembre de 2008. Siete meses más tarde, en julio de 2009, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), entonces encabezada por Genaro García Luna, localizó a los presuntos plagiarios y responsables de privarla de la vida: la banda de “Los Rojos”. Ayer se cumplieron 10 años del caso y a la fecha ninguno de los ocho detenidos ha sido sentenciado. Peor aún, el caso avanza a cuentagotas. En conferencia de prensa, el presidente de la Conade en el sexenio de Vicente Fox Quezada reiteró su llamado a las autoridades federales y a los encargados de impartir justicia en el país para que atiendan el caso. “Yo no sé si es burocracia o es incapacidad, no sé cómo llamarle a este desempeño de la autoridad jurídica. Entiendo la gran cantidad de casos que tienen, pero en este que es tan obvio, no hay razón para que aún no se procese ni se dicte sentencia a estos infelices”, manifestó el exfuncionario. Cándido González Ortiz, Raúl González Ortiz y Óscar González Ortiz, declarados formalmente presos desde el 2009 por el delito de secuestro, confesaron “desde el primero momento” su intervención, e incluso se identificaron entre ellos. Además, el área de inteligencia de la SSP encontró que “Los Rojos” eran los autores de al menos 25 secuestros importantes a nivel federal”. Rodeado de un staff de abogados del despacho Bravo, Vargas Basáñez denunció que desde el 2016, cuando entró en vigor el Nuevo Sistema de Justicia Penal, los hermanos González Ortiz se han valido de los nuevos criterios en materia de derechos humanos para obtener sentencias favorables, con recursos de amparo, además de diligencias “ociosas” que “no hacen más que alargar el proceso de justicia. Por ejemplo, apenas el 30 de junio de este año, el Cuarto Tribunal Unitario en Materia Penal del Primer Circuito resolvió favorable un amparo de los hermanos Cándido y Raúl, en el que se determinó procedente la admisión de las testimoniales de diversos periodistas que en ese 2008 y 2009 hicieron la cobertura del hecho. Ello, aún cuando un primer Juzgado Federal había rechazado su admisión al considerar que ésta no guardaba utilidad y trascendencia para los fines del proceso. “Qué tendría qué decir un periodista del caso cuando, como ahora, sólo cubrió una conferencia de prensa”, preguntó Vargas Basáñez. Existe, además, una solicitud por parte de la defensa de los acusados para que les aplique el Protocoló de Estambul, para determinar si en la investigación o hubo tortura u otros tratos o penas crueles e inhumanos. Diligencia que el también empresario calificó de “ridículo” por el tiempo que ha pasado: “10 años, señores”, recordó. Uno de los temores de Vargas Basáñez es que a partir de los recursos legales los líderes del grupo delictivo de “Los Rojos”, puedan quedar en libertad. Es el caso de Óscar González Ortiz, quien el 17 de mayo de 2017 apeló el auto de formal prisión que el Juzgado Tercero de Distrito de Procesos Penales Federales decretó por el delito de secuestro en agravio de Silvia por cuestiones de forma. Mismos recursos que aún está pendiente de resolver. Para Nelson Vargas son claras afectaciones por el tiempo que ha transcurrido sin tener sentencia, además de la aplicación de criterios que antes no existían. Para Jorge Luis Terán Olea, Martín Enríquez Monroy, Alejandro Nava Cabrera, Cándido, Raúl y Oscar, los detenidos por el secuestro de Silvia, existe la posibilidad de que salgan libre, lamentó Nelson Vargas. Por su parte, uno de sus abogados aclaró que si bien existe una sentencia por secuestro agravado a Martín Enríquez Monroy alias “El Chelas”, quien vigiló y alimentó a Silvia Vargas el tiempo que duró el plagio –que dictó el Juzgado Décimo Séptimo de Distrito de Procesos Penales Federales, el 27 de mayo de 2014— esta no es por el caso de la joven, si no por otro crimen cometido por él mismo. Finalmente, con gritos y con un semblante muy irritado consideró que es “vergonzosa” su situación: “entiendo no soy el único, que en el país hay más de 10 mil desaparecidos. Yo, a diferencia de muchos, tengo el poder de llamar a los medios, tengo un cuerpo de abogados y aun así no tengo justicia por mi hija”. De las probanzas pendientes a desahogar destacan la ampliación de la declaración de Cándido, Raúl y Óscar y los careos constitucionales entre Raúl y cada uno de sus coprocesados, esto el 14 de noviembre.

Comentarios