A la intemperie, cerca de dos mil migrantes durmieron sobre el puente fronterizo de Suchiate

sábado, 20 de octubre de 2018
SUCHIATE, Chis. (proceso.com.mx).- Miles de migrantes hondureños pasaron la noche en el puente fronterizo Rodolfo Robles, mejor conocido como Suchiate 1, en espera a que este sábado sean trasladados a los albergues habilitados para iniciar el proceso de documentación migratoria. Unos dos mil migrantes hondureños que no pudieron ser trasladados ayer, durmieron a la intemperie sobre la plancha de concreto, ahí mismo donde horas antes sostuvieron un choque con las fuerzas federales que hicieron guardias por turnos para impedir el paso tumultuario hacia el lado mexicano. El obispo de Tapachula, Jaime Calderón Calderón, manifestó su preocupación por este éxodo de migrantes hondureños, por lo que convocó a sus feligreses y a la sociedad en general a ser solidarios y donar víveres para apoyar a los miles de migrantes que hoy lo necesitan. Además ofreció sus parroquias para ser habilitadas como albergues en caso de ser necesario. “Con sorpresa hemos visto cómo una gran cantidad de hermanos hondureños (niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores) han abandonado su lugar de origen, emprendiendo, en caravana, un largo camino hacia los Estados Unidos. Preocupados vemos que su camino está lleno de inseguridad,necesidades y carencias. Nos duele esta situación”, dijo el obispo. Dijo que la Diócesis de Tapachula, “desde su pobreza, siempre ha procurado estar al lado de quien sufre más a causa del hambre, de la sed, de la desnudez, de la enfermedad, de su situación de encarcelado, de la falta de un techo seguro para resguardarse y de todo aquél que necesita, al menos, una mano amiga, una palabra amable y una presencia cercana”. Expuso que la situación de los migrantes en tránsito en su Diócesis ha sido una de las labores que han tratado de hacer con sumo cuidado. “Sabemos que la cantidad de hermanos que vienen en la caravana, supera con mucho nuestras posibilidades de ofrecerles una asistencia digna del respeto que se merecen como personas y como hijos de Dios. Sin embargo, queremos manifestar que estamos en la mejor disposición de asistirles en la travesía por nuestro territorio diocesano, hasta donde nos sea posible”, agregó. Y que para hacer menos incierto y menos pesado el camino a través del territorio diocesano, les propuso una travesía en cinco etapas. Esto supone caminar durante el día y llegar, por la tarde / noche, al lugar donde han de recibir algo de alimento y un lugar para pasar la noche. Al día siguiente recibir algo de alimento para el camino y seguir hasta donde concluya la siguiente etapa. Según el obispo, la primera etapa sería de la Frontera con Guatemala a la Ciudad de Tapachula, la segunda de Tapachula a Villa de Comaltitlán, la tercera de Villa de Comaltitlán a Mapastepec, la cuarta de Mapastepec a Pijijiapan y la quinta de Pijijiapan a Tonalá. Y pidió a quienes quieran donar víveres para los migrangtes, acudir a las parroquias o a los sitios por donde pernocte la caravana.

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