Diputados de Morena y del PAN chocan en San Lázaro por 'regalo” a AMLO

martes, 13 de noviembre de 2018
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Diputados del Partido Acción Nacional (PAN) y de Morena chocaron en San Lázaro después de que los primeros dieron un “regalo de cumpleaños” al presidente electo Andrés Manuel López Obrador: una gran caja envuelta en papel guinda con un moño donde se leía: “autoritarismo, control, virreyes, ignorancia, incertidumbre, centralismo”. La panista Adriana Dávila subió a tribuna y desde ahí lanzó: “Hoy empieza la era de la dictadura lopezobradorista”. En ese momento se discutían los cambios a la Ley Orgánica de la Administración Federal, que dará los ejes para la reingeniería administrativa con la que López Obrador pretende gobernar. A decir de los panistas, dichos cambios contienen los mismos calificativos que se adhirieron al gran “regalo” para el tabasqueño, quien hoy cumple 65 años. “No distinguen la inteligencia civil de la inteligencia policial…”, decía la legisladora, mientras sus compañeros de partido colocaban el gran regalo frente a las curules de Morena. Indignados, los diputados de esta fuerza política empezaron a forcejear con los panistas en su intento por retirar la caja, a la vez que emergían reclamos desde el ala izquierda del pleno por el dicho de la legisladora panista. “Tranquilos, tranquilos, diputados, ahorita vamos. Tranquilos, con gusto les contesto las preguntas que tengan. Tranquilos, con gusto podemos debatir en esta tribuna, pero mientras aprendan a escuchar poquito. “Van por la creación de una guardia nacional que no es más que el reclutamiento de jóvenes para ser adoctrinados para estar al servicio no de la Nación, señores, no de México, sino de López Obrador que dice: 'el pueblo soy yo'”. Luego soltó: “Acá tiene su regalo señor presidente de la República. Estos regalos que deberían ser para el pueblo de México. Se habla de progreso… y ¿qué dicen con los organismos autónomos? ¿Creen que con la simulación de haber cambiado el artículo 33 nos vamos a tragar la píldora de que van a regresar la autonomía a los órganos? Pero si les están nombrando al consejero jurídico y les están nombrando también a los titulares administrativos, ¿creen que este modelo va a funcionar?”. “Esta reforma los llevará directamente al fracaso”, seguía la diputada, mientras desde la zona albiazul se escuchó el grito: “¡No al dictador, no al dictador!” Y del ala opuesta: “¡Es un honor estar con Obrador!”. Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Mesa Directiva, llamó al orden: “Perdón, perdonen, estamos en un debate público, no en un concurso de gritos. Ruego a quienes pusieron expresiones materiales que las retiren, según el reglamento. Al personal de la Cámara, que retire las expresiones materiales de acuerdo con el reglamento”. Personal de resguardo de San Lázaro tomó el “regalo” y lo llevó afuera del recinto, por el mismo lugar en que ingresaron los panistas mientras estos se desgañitaban: “¡No al dictador, no al dictador!”. Subió el morenista Jaime Humberto Pérez Bernabé: “Andrés Manuel no necesita este tipo de regalitos, el pueblo de México le dio el mejor regalo: 30 millones de mexicanos decidieron hacerlo su presidente, siendo el ciudadano más votado en toda la historia de este país”. Añadió: “No venimos a caer en provocaciones, venimos a dar un planteamiento con responsabilidad, porque el país requiere de todos, porque el país está harto de espurios y alcohólicos, de irresponsables que destrozaron este país”. La discusión siguió. Pablo Gómez tomó la palabra y ubicó a los panistas: “La acusación principal es que el presidente entrante pretende controlar la administración pública. Señor diputado, yo entiendo que usted es una persona bastante dogmática, oscurantista, pero no haga alarde de su ignorancia: un presidente de la República tiene la función principal de dirigir y, por lo tanto, controlar la administración público federal, ese es su trabajo, entiéndanlo”. El panista Carlos Humberto Castaños Valenzuela le reviró: “En efecto, lo sabemos, sabemos que el presidente tiene la facultad de administrar y controlar la administración pública, pero no te controla a ti, ni controla a la bancada de Morena”. Gómez no retomó la mala respuesta, la dejó pasar. Luego de varias horas de debate, los cambios a la Ley Orgánica de la Administración Federal finalmente se avalaron en lo general con 305 votos a favor, 97 en contra y 62 abstenciones. Pero la trifulca y el enfrentamiento entre panistas y morenistas reinició, lo que motivó que en un primer momento el presidente de la Mesa Directiva suspendiera la sesión, para finalmente levantarla. Sin embargo, de manera inesperada se pidió a los legisladores que no se retiraran del recinto.

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