México cuenta con procedimientos en materia de corrupción: Gurría

viernes, 23 de noviembre de 2018
MADRID, España (apro).- El secretario general de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), José Ángel Gurría, aseguró este viernes que México ya cuenta con “procedimientos legales, formales e institucionales perfectamente establecidos en los códigos para procesar a quien quiera” en materia de corrupción. Durante su participación en un desayuno de Nueva Economía Fórum, Gurría fue cuestionado sobre el anuncio del presidente electo Andrés Manuel López Obrador de llevar a “consulta ciudadana” los procedimientos contra los casos de corrupción de los últimos expresidentes mexicanos. Señaló que esos procedimientos “legales, formales, institucionales” ya existen en “los códigos con objeto de procesar a quien quiera, público o privado, quien pudiera haber cometido alguna falta, alguna falla, algún acto ilegal” “Lo que hay que hacer es aplicar esos códigos y esas leyes que ya existen hoy en el ámbito legal mexicano”, dijo el también exsecretario de Hacienda en el gobierno de Ernesto Zedillo. Sobre el tema de la corrupción, Gurría señaló que “no hay ningún país que tenga el monopolio ni de la honradez, ni de la corrupción”, porque eso se da en todos los países. “Lo que hay son instancias que lo permiten o no, o que permiten identificar más temprano o no los intentos esos casos” y señaló que la paradoja es que “a más regulación, más corrupción”. Por otra parte, el secretario general de la OCDE se refirió al actual panorama de crecimiento mundial y la proyección para los próximos dos años que no son halagüeños, porque la economía mundial está enfrentando una paulatina ralentización del crecimiento en la medida de las decisiones de países como Estados Unidos. Señaló que apenas en mayo pasado las proyecciones daban como resultado un crecimiento de 4% para 2019 y 2020, pero seis meses después esas proyecciones habían bajado hasta 3.5% “Yo cuestioné a nuestros economistas por qué no habían registrado esa ralentización y me dijeron que es producto de que se materializaron todas las amenazas por la parte comercial, eso de estar poniendo tarifas a cada producto”, explicó. Consideró lógico que los inversionistas difieran de sus políticas de crecimiento si para producir sus productos no saben cómo los van a vender, ni si tendrán la seguridad de que les apliquen nuevas tarifas, explicó. Agregó que esa proyección del 4% era para volver al punto de “crecimiento de crucero” mundial antes de la crisis, sin embargo, ese “crescendo gradual” se detuvo, “llegamos a un techo y que tendremos muchas dificultades para volver”. En esta visita a España insistió que el crecimiento del empleo se ha recuperado, pero “esperamos un endurecimiento de las políticas macro económicas en los principales centros financieros. También, un crecimiento de las tensiones comerciales y una caída del precio del petróleo”. Añadió: “El comercio mundial es el cilindro del engranaje de crecimiento que debería estar al 8%; a fines del año pasado estábamos al 5%, pero hoy estamos al 3%. Es decir, esto no es teoría, eso (las medidas comerciales aplicadas en muchos países, como Estados Unidos) tiene un impacto, un efecto muy tangible y medible y estamos viendo estas cifras de caída del PIB y de las expectativas”. Gurría explicó que esta ralentización de la economía global se produce sobre “las cicatrices que dejó la crisis” y la “creciente desigualdad” que hay en todos los países. “Eso provoca la destrucción de la confianza en todo, en los presidentes, en los primeros ministros, en los ministros, en los partidos políticos, en los parlamentos, en los sistemas bancarios, en las empresas multinacionales, en las instituciones multilaterales, en todo lo que construimos en los últimos cien años”. Puso como ejemplo las dificultades de diversos gobiernos europeos para poder formar gobiernos por la fragmentación política, incluido España, y la presencia de gobiernos de extrema derecha o resultados inesperados como en Italia. El resultado del Brexit, donde alrededor del 60% de los jóvenes no fue siquiera a votar; o los casos de Estados Unidos, México y Brasil, al otro lado del Atlántico. “Tenemos a cientos de millones de personas que sienten que la globalización no les favoreció, pero que en la recuperación no los estamos tomando en cuenta lo suficiente”. Y apuntó, “no es un tema teórico que la gente esté enojada” y que los gobiernos no sólo se deben dedicar a bajar el déficit y a bajar la deuda pública, sino que tienen que atender lo social. Porque “si descuidamos lo social y los mínimos de protección social, sino debe tener una consideración de acompañar esos esfuerzos para tener estos equilibrios entre mejores finanzas públicas y estabilidad social”.

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