En México, los programas de combate a la pobreza se han manejado de manera perversa: María Luisa Albores

martes, 17 de abril de 2018
COLIMA, Col. (apro).- En los últimos sexenios, los programas de combate a la pobreza en el país se han manejado de manera perversa, pues en lugar de atender integralmente las necesidades de los sectores vulnerables, sólo se ha trabajado para mejorar los indicadores de medición de ese fenómeno. Así lo denunció María Luisa Albores González, especialista en economía social, propuesta por el candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador para la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol). Entrevistada durante una gira que realizó por la entidad, Albores advirtió que, bajo esa lógica, cuando un gobierno necesita disminuir la proporción de pisos de tierra para obtener mejor calificación en ese rubro, lanza programas de pisos de cemento, pero no se preocupa del estado de las paredes o los techos de las viviendas, por lo que en realidad no trabaja para combatir la pobreza, sino para elevar indicadores con acciones de maquillaje. Explicó: “Cuando salió lo del Seguro Popular, ni es seguro ni es popular, lo que se hizo fue inscribir a muchos sectores de la población que no tenían seguridad social y esto nos llevó a otro puntaje como país, mientras que en la educación hoy los maestros no pueden reprobar a los alumnos, y eso también tiene que ver con los indicadores”. La economista, quien además es ingeniera agrónoma por la Universidad Autónoma Chapingo, planteó que en las políticas sociales debe cambiarse la visión, no tratar como objetos a las personas en situación de pobreza y reconocerlas como sujetos, con todos los derechos inherentes a la dignidad humana. El problema actual, dijo, es que como país “no le hemos dado al clavo a una propuesta real de combate a la pobreza, pero considero que no se ha querido hacer política social en serio, porque a final de cuentas eso permite tener ahí un segmento de la población que siempre será pobre y cada tres o seis años esto será más útil en términos electorales, lo que es perverso”. Hasta ahora, indicó, la Sedesol “ha servido para mantener pobre a la gente, y la pobreza ha sido administrada electoralmente; lo estamos viendo ahora: quienes están tratando de atraer a esa masa electoral es a través de esas instituciones y programas, y eso no se puede permitir. Y, por otra parte, a quienes hacen trabajo electoral se les paga con empleo en la Sedesol”. Según Albores, para lograr un cambio deben hacerse las cosas de manera diferente, porque en la actualidad, en las poblaciones con pobreza extrema sólo se incorpora a los habitantes a programas como Prospera o Procampo, como paliativos consumistas, pero la gente sigue pobre porque no puede invertir. En ese sentido, propuso que a los sectores en situación de pobreza ya no se les trate con apoyos individuales, sino a través de proyectos sociales colectivos. “Con base en la participación democrática activa de las personas vamos a ir revirtiendo la situación; ha habido muchísimas cosas que no se han hecho bien, pero creo que se puede ir mejorando desde la parte productiva”. Desafortunadamente, subrayó, existen poblaciones con mucha marginación social, aunque tengan grandes riquezas ambientales. “Lo que duele en el país es que siendo muy rico es también muy desigual, pues muy poquitos tienen muchísimo y son quienes mueven al país y a la gente al modo de ellos”. De cara a este proceso electoral, agregó, “la gente está más echada para adelante que en 2012”, en el sentido de tomar conciencia de que lo que está en juego en nuestro país en realmente la soberanía”. María Luisa Albores mencionó que a lo largo de su recorrido por el país ha escuchado las mismas inquietudes, sea en Colima, Oaxaca o Chiapas, y tienen que ver con el planteamiento de que las cosas que se están haciendo se hagan bien, además de que la población mexicana está cansada de la corrupción y de ver el enriquecimiento de los personajes que ocupan puestos públicos.  

Comentarios