En el PAN, acuerdo cupular y rebelión de militantes

sábado, 15 de septiembre de 2018
En el agitado proceso de renovación de la dirigencia panista, Marko Cortés acordó con Héctor Larios y los gobernadores blanquiazules postular una “planilla de unidad”. Pero Ernesto Ruffo, José Luis Espinosa Piña y Manuel Gómez Morin, que también aspiran a presidir el PAN, además de militantes como Juan José Rodríguez Prats y Felipe Calderón, advierten que el pacto implica una alianza de intereses cupulares cuyo triunfo cancelaría la posibilidad de sanear ese proyecto político. CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- En un ambiente fúnebre por los vaticinios de que morirá si no rectifica y en medio de la conmemoración del 79 aniversario de su fundación, el 16 de septiembre el Partido Acción Nacional (PAN) inicia el proceso para renovar su dirigencia con una colección de trampas que presuntamente favorecen a Marko Cortés, el candidato de los grupos dominantes acusado también de corrupto e inepto. La integración de la “planilla de unidad” que encabeza Cortés, quien ganó el respaldo de la mayoría de los gobernadores con la promesa de romper con el excandidato presidencial Ricardo Anaya; las reglas a su medida elaboradas por la “parcial” comisión organizadora que preside Cecilia Romero, y sobre todo la coacción a militantes para favorecerlo, crispó aún más el ambiente en el PAN. Ernesto Ruffo Appel, candidato a la presidencia del PAN, afirma que acudirá al Instituto Nacional Electoral (INE) las veces que sea necesario para que se corrijan prácticas que sólo favorecen a Cortés y a Héctor Larios, candidatos a presidente y secretario general, así como a los gobernadores. “Esta plantilla de unidad es la Cosa Nostra”. – ¿Esta denominación alude a una mafia? –Alude a una manera de organización, entendimientos y pactos al margen de lo que institucionalmente debe hacerse. Son acuerdos que cuando llegan a los órganos del partido ya están más cuajados que otra cosa. Una de las principales irregularidades en esta etapa inicial del proceso, que es la recopilación del 10% del padrón oficial de los militantes, es la coacción para que sólo favorezca a Cortés, asegura. “Eso es lo que no se vale en el PAN: el uso vil de la necesidad de las personas, porque muchos son militantes que están en el gobierno o que quisieran estar en el gobierno, como el nuevo de Yucatán, Pero si me firman a mí, no los van a dejar entrar”, acusa. –¿El proceso inició viciado? –Desde endenantes –responde coloquialmente–, porque el predominio de las cúpulas tiene tiempo. Otro de los candidatos es José Luis Espinosa Piña –michoacano como Marko Cortés, cuya trayectoria conoce desde que éste era miembro del comité del PAN en Morelia–, quien advierte: “Su historia no ha sido ni muy limpia ni muy transparente, por decir lo menos”. Exdiputado federal, apoyado por viejos panistas identificados con el solidarismo de Efraín González Morfín y que integran “Plumas Azules”, Espinosa Piña afirma que la severa crisis del PAN no la resolverán los grupos dominantes. “No se trata de quién gane, se trata de que en esta elección le va la vida a Acción Nacional. Si en ésta no se presenta creíble, si sigue jugando al gatopardismo, ya no será viable”, advierte al afirmar que los ciudadanos mandaron una señal de emergencia al PAN como partido opositor natural, pero que debe arreglar la casa. (Fragmento del reportaje especial publicado en Proceso 2185, ya en circulación)

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