Save the Children: 594 millones de niños sin apoyo económico para afrontar la pandemia

jueves, 15 de octubre de 2020 · 15:30
MADRID (EUROPA PRESS).- Al menos 594 millones de niños de países en vías de desarrollo no habrán recibido antes de que acabe 2020 ningún apoyo financiero para afrontar el impacto económico de la pandemia de coronavirus, según la agrupación Save the Children. En su informe La base para poner fin a la pobreza infantil' publicado en víspera de la celebración el sábado del Día Internacional para la Erradicación de la Pobreza, el organismo advirtió que millones de familias se han visto abocadas a la pobreza desde que comenzó la pandemia de coronavirus porque los padres han perdido sus trabajos y esa circunstancia ha repercutido en el acceso de los hijos al sistema sanitario, la educación, la vivienda y la alimentación. Los datos del informe ponen de manifiesto que cientos de millones de familias necesitan apoyo adicional para mantener a sus hijos y que hay al menos 68 países en vías de desarrollo que no están dado respaldo a estas familias necesitadas. Tras recordar que la situación previa a la pandemia "ya era dramática en muchos de esos países", con más de mil millones de niños sufriendo "pobreza multidimensional, privados de acceso a la educación, la salud, la vivienda, la nutrición, el saneamiento o el agua", la ONG indicó que la cifra ahora se eleva ya a mil 200 millones de niños afectados por esa situación.
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"Sabemos que el impacto económico del coronavirus será duradero y si no se ayuda a las familias más vulnerables, el impacto para los niños y las niñas podría durar toda la vida. A nivel mundial, las familias ya se están enfrentando a un futuro incierto debido a que el impacto del cambio climático hace que los mercados laborales sean cada vez más inciertos", explicó la directora de Reducción de la Pobreza, Resiliencia Climática, Igualdad de Género e Inclusión de Save the Children, Yolande Wright. La responsable de la agrupación recalcó que los niños "merecen el mejor inicio posible en sus vidas. Sabemos que el argumento económico para invertir en ellos es sólido. No se trata de si esto es viable sino en si podemos permitirnos no hacerlo". Los datos publicados por Save the Children en septiembre y recogidos en la que ha sido la encuesta más grande sobre el impacto de la pandemia en la infancia ponen de manifiesto que cerca del 75% de los encuestados que habían perdido todos sus ingresos no recibieron ningún apoyo de las autoridades de su país. "La situación no es buena. Aquí en mi zona hay niños que tienen que vender cosas en la calle porque sus padres no tienen trabajo. La gente no tiene nada para comer y si se quedan en casa, se van a morir de hambre. El Gobierno debería dar apoyo a las familias y ayudarlas", cuenta Paula, una adolescente de 17 años de Mozambique.

Prestaciones por hijos

El informe de Save the Children destaca que los países deben avanzar hacia las prestaciones universales por hijos, unas inversiones que, a juicio de la ONG, "son necesarias en la lucha contra la pobreza infantil y para ayudar a las familias a mitigar los impactos de crisis futuras". "Todos los padres y madres quieren lo mejor para sus hijos e invertirán en su futuro, si tienen los medios. La evidencia muestra que si ellos, especialmente las mujeres, reciben ayudas regulares o transferencias de efectivo, brindarán a sus hijos e hijas atención médica, educación y alimentos nutritivos. De esta forma, se rompe el ciclo asfixiante de la pobreza y se reducen las prácticas nocivas, como el matrimonio forzoso en niñas o el trabajo infantil", explicó la directora general de Save the Children Internacional, Inger Ashing. Además, añadió que la inversión en beneficios para la infancia "no solo ayuda a los niños" y a sus familias sino también a "las economías locales y nacionales ya que las familias gastan su dinero en bienes y servicios de su entorno más próximo". Antes de la pandemia, según las estimaciones, solo 35% de los niños en todo el mundo recibían alguna protección social, una cifra que baja al 28% en Asia y a tan solo 16% en África. Ante esta situación, Save the Children emplazó a los gobiernos a invertir el 1% de su Producto Interior Bruto en ayudas de protección social para la infancia. "Save the Children también pide a la comunidad internacional que ayude mediante el alivio o la suspensión de la deuda a los países más vulnerables", ha indicado, antes de concluir sumándose a la petición de un fondo global para "garantizar que los países puedan avanzar hacia la mejora de la vida de la infancia".