Mexicanos varados en Cuba: vivir en la incertidumbre y a unas horas del regreso

lunes, 13 de abril de 2020
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Todos los días, sus nietos de cinco y 13 años le preguntan a don Luis Casao cuándo regresan sus padres, Edwin Fonseca Casao y Fátima Aceves Córdoba, varados en Cuba desde finales de marzo, cuando el gobierno de ese país cerró el espacio aéreo a los turistas por la pandemia del covid-19. “Ya extrañan a los papás y nosotros les decimos que ya no tardan, que ya no tardan”, cuenta don Luis, de 62 años, vía telefónica desde su casa en Azcapotzalco. A más de dos mil kilómetros de distancia de sus hijos, Edwin y Fátima tratan de comunicarse cada dos o tres días con ellos, al menos por mensajes de texto en WhatsApp. Desde que la pareja llegó a la Isla, el 18 de marzo, compraron un chip de Cubacel, pero el primer paquete de datos, que les costó 25 dólares, apenas le duró semana y media, por eso están racionando el uso de internet. Edwin y Fátima, junto con su mejor amiga, Dulce Mariana Aguilar López, quien viajó con ellos, tuvieron que rentar un departamento por 250 dólares a la semana, para tener dónde pasar la pandemia, y para sobrevivir han tenido que deshacerse de todas las cosas que llevaban, como un celular, ropa y tenis. “El dinero se fue agotando. El abuso del cubano al ver que uno es extranjero es descomunal, todo nos cuesta al doble o al triple”, cuenta Edwin desde La Habana, por mensajes de WhatsApp. En Cuba hay desabasto de productos básicos en las tiendas, y para comprar hay que hacer filas de cuatro hasta ocho horas. El pasado viernes 10, Edwin y Fátima hicieron una larga fila y cuando llegaron al mostrador no les quisieron vender pollo. “Comida, comida no hay para el extranjero, porque muchas cosas son por la libreta”, cuenta el joven de 35 años. En los últimos días han podido comprar por dos dólares las famosas cajitas cubanas, que tienen arroz, frijoles, un poco de pollo y un poco de puerco. [caption id="attachment_625662" align="aligncenter" width="720"] Filas para alimentos. Foto: Especial[/caption] Don Luis también está vendiendo sus cosas para poder mandarles algo de dinero. “Es la preocupación de que todo se está terminando”, dice. Los Casao son una familia de comerciantes que vende papel higiénico, jabón, pasta dental y otros productos de higiene, en un tianguis de la Ciudad de México. Pero desde hace dos semanas don Luis y su esposa no tienen ingresos porque se han quedado en su casa siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias por la crisis desatada por el coronavirus. Edwin, Fátima y Dulce Mariana se fueron con sus ahorros de vacaciones de Semana Santa, pero no tenían contemplado quedarse tanto tiempo en Cuba. Su vuelo estaba previsto para regresar el 31 de marzo, sin embargo, Aeroméxico lo canceló tras las medidas del gobierno de Miguel Díaz-Canel de cerrar las fronteras a turistas extranjeros, a partir del 24 de marzo, con el fin de reducir la transmisión de la enfermedad. Días antes de salir a Cuba intentaron reprogramar el viaje que tenían planeado y pagado desde 2019, pero personal de la aerolínea les dijo que tendrían recargos por los cambios. Les aseguraron que no habría ningún problema y que su vuelo de regreso a México el 31 de marzo estaba confirmado. Tras la cancelación del vuelo buscaron ayuda en la Embajada de México en La Habana, y el 25 de marzo llenaron un formulario de la Secretaría de Relaciones Exteriores, para mexicanos que quedaron varados en alguna ciudad del extranjero. Se calcula que aproximadamente 122 mexicanos se encuentran varados en Cuba, mientras que en todo el mundo sumaban 2 mil 794 personas hasta el pasado 11 de abril, luego que desde el inicio de la pandemia lograron repatriar a 9 mil 44 compatriotas. [caption id="attachment_625660" align="aligncenter" width="1280"] Mexicanos varados en el extranjero. Foto: Especial[/caption] Sin embargo, el 28 de marzo un vuelo humanitario con 134 mexicanos salió desde La Habana con destino a la Ciudad de México, sin que Edwin, Fátima y Dulce Mariana fueran notificados. “No nos notificaron vía correo electrónico, no nos notificaron por llamada. Se van a la Embajada ese día y resulta que tenía dos horas de que había salido el vuelo”, cuenta Jonathan Delgadillo, esposo de Dulce Mariana, desde la Ciudad de México. Ante la desesperación, Jonathan comenzó la cuenta en Twitter Mexicanos Varados en Cuba (@varadosencuba), desde la que presionan a las autoridades mexicanas para que agilicen el regreso de su pareja y los más de 100 mexicanos que se quedaron en la Isla. Jonathan ha podido mantener su empleo en el área de recursos materiales y contrataciones del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart), y de su sueldo envía dinero a Dulce Mariana, pero no saben si ella mantiene su empleo en una empresa de pigmentos plásticos. “Es complicado porque el tipo de cambio es alto, porque tienen que pagar comisiones. Ya no es posible que sigan allá, ya comenzamos a endeudarnos”, lamenta Jonathan. El pasado domingo 5, Dulce Mariana se sintió mal y tuvo que ir al hospital por una piedra en el riñón no detectada antes del viaje. A los gastos se sumó la compra de las medicinas para que resista el dolor hasta que pueda regresar al país y, en su caso, ser intervenida quirúrgicamente. “¿Qué va a pasar si se me pone más mal allá? Quiero saber qué va a suceder. Queremos respuestas y no tenemos ninguna certeza. El único correo que nos enviaron fue que estamos en una lista de espera y que estemos al pendiente, de ahí en fuera no nos dicen nada. Es una incertidumbre muy grande”, comenta Jonathan. A través de la cuenta de Mexicanos Varados en Cuba conocieron a otras personas desesperadas por el regreso de sus familiares, como Valeria González, quien espera el retorno de su esposo, Emanuel Martínez. “Lo más difícil es la comunicación, o gastan en crédito o comen, así que realmente los que estamos haciendo la labor de su regreso somos los familiares, porque ellos no tienen internet”, dice Valeria. Después de 20 días de incertidumbre, los mexicanos Edwin, Fátima, Dulce Mariana y Emanuel fueron notificados este lunes que podrán regresar a México en un segundo vuelo humanitario, este 14 de abril. “Aviso extra urgente para mexicanos, segundo vuelo a México”, se lee en el mensaje que les enviaron de la Embajada en Cuba. “¡No te quedes!”, remata el aviso. Tras el anuncio, Edwin envió un mensaje de WhatsApp a la reportera: “No sabes, lloramos de alegría”. Al fin, en las primeras horas de este martes, Edwin y Fátima tomarán un vuelo de regreso a México para reunirse con sus padres y sus dos hijos.

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