Boday gay y adopción, tendrán costo político en 2012, reconoce Ebrard

viernes, 15 de enero de 2010

MÉXICO, DF, 15 de enero (apro).- El jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, admitió hoy que su respaldo al aborto, bodas gay y adopción, tendrá costos políticos en sus aspiraciones presidenciales para 2012.
“Son de esas disyuntivas de la política de fondo, desde luego que muchos me dicen, ‘no te metas en esos temas’, pues se puede polarizar la opinión… Sí va a tener costo con una parte de la población que no ve bien esas medidas, pero tienes que promoverlas porque ese es el compromiso primordial que tenemos”, reconoció Ebrard.
En entrevista con la periodista Carmen Aristegui, el mandatario capitalino aclaró que, sin su “anuencia”, diputados de PRD y PT en la Asamblea Legislativa (ALDF) no habrían conseguido la aprobación de las controvertidas reformas al Código Civil que legalizan las bodas gay con la posibilidad de la adopción de niños.
Ebrard Casaubón argumentó que su respaldo a iniciativas condenadas por sectores conservadores tiene que ver con una visión política que busca imprimirle “identidad” a la izquierda que él representa,.
Esa intención aspira a ser “la plataforma sobre la cual podemos competir; si nosotros nos convertimos en un partido tibio, convenenciero, pragmático y sin identidad, ¿sabes a dónde vamos a ir? A la basura, porque no le sirves a nadie”.
En este punto, expuso su desacuerdo con la pretensión del Partido de la Revolución Democrática (PRD) de impulsar a Lino Korrodi --quien fuera promotor de los Amigos de Fox-- como candidato a la gubernatura de Tamaulipas.
“Por supuesto que todo tiene un límite, no podemos pensar en ganar a cómo sea, no es posible”, advirtió Ebrard, luego de destacar que en el caso de Oaxaca --donde se busca una alianza con el Partido Acción Nacional (PAN) no ocurre lo mismo, toda vez que el candidato a la gubernatura es el senador Gabino Cué, quien “es una persona respetable”.
En una amplia entrevista, convocada en un principio para que Ebrard comentara su decálogo para enfrentar la carestía, anunciado el martes pasado, el gobernante capitalino se refirió a los “riesgos” que corre el Estado laico por el activismo de jerarcas católicos contra las reformas aprobadas en la capital.
De continuar esa tendencia, alertó, de permitir que iglesias de cualquier culto interfieran en el plano legislativo, México regresaría a “principios del siglo XIX… y eso no lo podemos aceptar, por lo menos yo y todos los mexicanos y mexicanas que creen en el Estado laico”.

El proyecto Dia

A Ebrard también se le preguntó sobre el proyecto que encabeza Manuel Camacho Solís, denominado Diálogo para la Reconstrucción de México (Dia), que sustituyó al Frente Amplio Progresista (FAP), y cuyo objetivo es aglutinar a fuerzas de izquierda con miras al relevo presidencial de Felipe Calderón.
Apuntó que el Día no pretende excluir al excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador de la contienda interna, sino que forma parte de una estrategia que “va más allá de Andrés. No podemos hacer sólo una estrategia pensada en función de Andrés o de alguien más, eso es un error estratégico. Tenemos que estar en la mesa y pensar en compartir cada vez más cosas”, señaló Ebrard al recordar que en las elecciones del año pasado el PRD obtuvo 12% de los votos como consecuencia del conflicto interno por la dirección del partido.
“El mensaje está clarísimo, tenemos que ser un partido de izquierda que encabece la protesta social, correcto, y defienda causas como éstas (aborto y bodas gay), que son de izquierda, y eso es lo que hay que hacer; segundo, hay que participar todos respetándonos los unos a los otros”, dijo Ebrard, al señalar que López Obrador está enterado de todo lo que ocurre dentro del Dia.

Tranvía en el Centro Histórico

Sobre el reciente debate por la licitación lanzada por el gobierno capitalino para la construcción de un tranvía que transite por el Centro Histórico, Ebrard señaló que el proyecto “tiene un objetivo urbano, no es un capricho”, y que en ciudades europeas se utiliza el tranvía como medio de transporte.
Sobre la crítica por el costo del proyecto, de 17 mil millones de pesos pagaderos en los próximos 25 años, el jefe de gobierno argumentó que la obra tiene un costo de 2 mil millones, pero la suma presupuestada considera gastos de operación y mantenimiento por cinco lustros.
“En el Centro Histórico de la ciudad ya se hizo una inversión muy grande en quitar el comercio ambulante de la vía pública, rehacer la infraestructura, lo que falta es hacerlo casi peatonal, que tú llegues en tu vehículo al Monumento a la Revolución, que es donde estamos haciendo el estacionamiento (subterráneo), dejes tu vehículo, y puedas circular en el centro”, explicó Ebrard.
Detalló que se registraron nueve empresas en la licitación lanzada a finales del año pasado, y que lo que se busca es “un cambio estructural” en el Centro Histórico. “Vamos a esperar a que nos den las propuestas, las presentamos, vemos si nos conviene, cuánto cuesta y, si alguien tiene argumentos en contra, va a tener que sustentar qué hacemos con el Centro Histórico”.

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