Condenan despliegue de fuerza pública en obras de supervía

jueves, 4 de noviembre de 2010

MÉXICO, DF, 4 de noviembre (apro).- Organizaciones de la sociedad civil manifestaron hoy su preocupación por la postura asumida por el jefe de gobierno capitalino, Marcelo Ebrard, en el sentido de que no habrá marcha atrás en la construcción de la Supervía Poniente.
    En una carta abierta, también rechazan la afirmación de Ebrard Casaubón con la que pretende responsabilizarlos de “confundir vigilancia con provocación”.
Las organizaciones de la sociedad civil aclaran que no están “en contra de la seguridad pública, pero sí de la utilización de la fuerza pública para resguardo de las empresas privadas” que pretenden realizar las obras de este megaproyecto.
    Precisan que desde el 30 de octubre se efectuó un desproporcionado despliegue policial con cientos de efectivos concentrados en tres puntos cercanos al plantón pacífico de resistencia sostenido por los vecinos inconformes.
Ante tal situación, consideraron excesivo el empleo de cientos de granaderos para la “realización de un estudio de mecánica de suelos”, según lo aceptó públicamente el propio secretario de Gobierno, José Ángel Ávila.
Denunciaron que la presencia de elementos policiales ha aumentado, al extremo de cerrar los accesos a un parque mediante la colocación de malla ciclónica en los alrededores.
    En este sentido, el llamado Frente Amplio sostiene que su preocupación es legítima, y las  denuncias de agresión e intimidación están basadas en el actuar desmedido de la fuerza pública, como aconteció el 20 de octubre, cuando una manifestación pacífica fue reprimida por los uniformados.
La zacapela dejó un saldo de 15 personas lesionadas, principalmente mujeres.
Argumenta que estos hechos contradicen la afirmación de que se ha actuado con “prudencia en extremo” y de que no ha habido actos de agresión ni provocación de parte de integrantes del gobierno de la ciudad.
    Por último, denunciaron la falta de disposición para el diálogo y el búsqueda de consensos. Más aún, precisaron que todo ello muestra también la obstinación inexplicable en la realización de un proyecto que ha sido descalificado por académicos, expertos técnicos y científicos.

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