Consignan primer caso de feminicidio en el DF; víctima es una niña

viernes, 29 de julio de 2011
MÉXICO, D.F. (apro).- La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) consignó hoy ante un juez el primer caso de feminicidio cometido en la ciudad, en la que la víctima fue una menor de ocho años. En el asunto se encuentran implicadas tres personas: Daniel Efraín Ruiz Mosqueira, de 29 años; Semiramis Rodríguez Calderón, de 29, y Sonia Ruiz Mosqueira, de 50. Según la PGJDF, Ruiz Mosqueira primero abusó sexualmente de la menor y luego la asesinó en la delegación Gustavo. A Madero. Semiramis y Sonia, su suegra, consintieron que el cadáver de la niña fuera tirado en la calle y luego la reportaron como desaparecida. El miércoles 27, Efraín y Semiramis salieron a trabajar. Dejaron sola a Tiffany y su hermano y regresaron alrededor de las 13:30 horas para alimentarlos. Efraín vio que Tiffany se comía las uñas de la mano y la regañó, luego la golpeó con el puño cerrado en el estómago y para terminar, la pateó en el suelo. La madre de la pequeña no hizo más que observar y al percatarse que su hija estaba lesionada la metió a bañar y se comunicó vía telefónica con su suegra para que fuera a sobarle el estómago a Tiffany. A las 16:30 horas, la madre de Daniel Efraín se dio cuenta que la niña no respiraba y le avisó a Semiramis. Fue entonces que los tres, madre, suegra y padrastro, acordaron acudir al Centro de Atención para Personas Extraviadas o Ausentes (Capea) y reportar la desaparición de la pequeña. Esperaron unas horas y a las 03:00 horas Semiramis y Daniel Efraín envolvieron el cadáver en una cobija, salieron a la calle y lo abandonaron en un camellón ubicado en avenida Emiliano Zapata, colonia Cerro Prieto, en la delegación Gustavo A. Madero. El área de Investigaciones Ministeriales de la PGJDF, que contaba con información de un cuerpo hallado en esa zona, verificó  que la descripción de la niña correspondía con la información que tenía el Capea que habían proporcionado Daniel Efraín, Semiramis y su suegra. La pareja fue informada del hallazgo de la menor y ambos, junto con la madre de Daniel Efraín acudieron a la Agencia del Ministerio Público de la Coordinación Territorial 8 Gustavo A. Madero para identificar el cuerpo. Durante la entrevista que les realizó el representante social, percibió el nerviosismo de los tres, lo que provocó que cayeran en contradicciones sobre la desaparición de Tiffany. Finalmente, aceptaron su responsabilidad en el homicidio de la menor. El médico forense de la Procuraduría capitalina determinó que el cuerpo de la pequeña presenta lesiones (arcadas dentales) producidas antes y posterior a su muerte. También certificó lesiones en genitales que revelan signos de violencia sexual y el perito en criminalística reportó en su informe que el cadáver presenta lesiones “difamantes” y “degradantes”. Los detalles de los maltratos y golpes propinados a la pequeña hasta provocarle la muerte, fueron narrados por Daniel Efraín, Semiramis y la señora Ruiz Mosqueira, a quienes les espera una sentencia de entre 30 y 60 años de prisión. Esa es la condena prevista luego de que entrara en vigor el decreto por el que se reformó el Código Penal y de Procedimientos Penales del Distrito Federal, hace dos días, que adiciona el feminicidio como tipo penal. De acuerdo con estas reformas, el feminicidio será castigado con una pena de prisión de 20 a 50 años en los casos que el agresor infiera en la víctima lesiones, mutilaciones, se encuentren signos de violencia, el cuerpo  haya sido expuesto o arrojado en un lugar público o haya sido incomunicada. Y será de 30 a 60 años cuando el agresor y la víctima hayan tenido una relación afectiva, de confianza, sentimental o de parentesco. El subprocurador de Averiguaciones Previas Desconcentradas, Luis Genaro Vásquez Rodríguez, informó que los tres detenidos serán puestos a disposición de un juez penal del Reclusorio Preventivo Norte como probables responsables del delito de feminicidio. Las mujeres serán ingresadas al Centro Femenil de Readaptación Social Santa Martha Acatitla.