El GDF entrega 50 credenciales a trabajadoras sexuales

viernes, 11 de julio de 2014
MÉXICO, D.F., (apro).- Para conmemorar el Día Nacional del Trabajo Sexual, la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo (STFE) del Gobierno del Distrito Federal (GDF) entregó 50 credenciales a personas que ejercen el sexoservicio y las reconoció como trabajadoras no asalariadas con derechos sociales y laborales. El evento, encabezado por la titular de la dependencia, Patricia Mercado, representa la segunda entrega de esos documentos por parte del GDF al sexoservicio, luego de que en marzo pasado un primer grupo de 19 personas interpuso un amparo contra la Ley de Cultura Cívica del DF que criminalizaba la prostitución al considerarla un delito “contra la tranquilidad de las personas”. De las 50 credenciales, 17 se entregaron a trabajadoras transgénero y el resto a mujeres que operan principalmente en las delegaciones Cuauhtémoc y Benito Juárez. Ante decenas de mujeres, hombres y transexuales presentes en un pequeño auditorio de la STFE, Patricia Mercado, excandidata presidencial en 2006 por el extinto Partido Alternativa Socialdemócrata y Campesino, admitió que el cambio de política pública fue impulsado por Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer “Elisa Martínez”, que dirigen Elvira Madrid y Jaime Montejo, quienes promovieron el amparo litigado por la abogada Bárbara Zamora. La titular de la STFE ofreció su mediación para “ir convenciendo y lograr acuerdos con la comunidad, las delegaciones y todo el gobierno, y armar mesas”, la primera de las cuales será la relativa a la obtención de vivienda a través del Instituto de Vivienda del DF (Invi) para trabajadores no asalariados en las calles. La feminista Marta Lamas, presente en el acto, también reconoció el trabajo de Elvira Madrid y Jaime Montejo, “que saben lo difícil de este tema porque tiene estigma, porque tiene prejuicios”, y han posicionado el asunto de la diferencia entre trabajo sexual y trata. “Aquí nadie está a favor de la trata de personas”, resaltó. Fundadora del Grupo de Información y Reproducción Elegida (GIRE), Lamas sostuvo que el amparo ganado por la organización reivindica el sexoservicio “como trabajo”, además de los derechos laborales de las trabajadoras. Por su parte, Elvira Madrid sostuvo que el amparo que permitió la implementación de un programa permanente de credencialización de personas dedicadas al sexoservicio permite diferenciar el trabajo sexual de la trata de personas. “Hay quienes ejercen el oficio porque el sistema capitalista no les ha dejado otra alternativa, porque han sido obreras y consideran que son más explotadas y han decidido de manera libre ejercer el trabajo sexual”, apuntó. Detalló que el reconocimiento como trabajadoras no asalariadas permitió la creación de un programa para dar préstamos de 25 mil pesos por persona para emprender un negocio o aprender un oficio que pueda ser alternativo al trabajo sexual, sin que sea una condición dejar éste. “También abrimos mesas de trabajo con el Invi para que las chicas puedan acceder a una vivienda a crédito, porque la mayoría no tiene dónde vivir, así como la facilidad para acceder al sistema de salud, a la educación para ellas y sus hijos”, apuntó Madrid. Jaime Montejo sostuvo que el reconocimiento que el gobierno capitalino hace a las personas que viven del sexoservicio “le quita el monopolio del comercio sexual a las delegaciones, a la policía y a la judicial, ahora conocidos como ministeriales, quienes permanentemente extorsionaban a las chicas y chicos, les robaban sus cosas y abusaban de ellas y ellos”. Al calcular que en DF hay aproximadamente unas diez mil personas dedicadas al sexoservicio, Montejo reconoció también que la reacción de los delegados frente a la expedición de las credenciales ha sido diversa: “El de Cuahutémoc (Alejandro Fernández) está de acuerdo; el de Benito Juárez (Jorge Romero) ni sí ni no, sino todo lo contrario, pero el que de plano está en contra es el de Venustiano Carranza (José Manuel Ballesteros), argumentando que el reglamento delegacional no reconoce a las chicas como trabajadoras no asalariadas, pero lo cierto es que la Venustiano Carranza es el último reducto de la trata de personas y explotación sexual”. Para el activista, uno de los logros inmediatos que permite la credencialización es que “como nunca, ahora podrán formarse sindicatos, no uno sino todos los que las chica y chicos quieran”. Entre las beneficiadas, doña Gloria Caso Hernández, mujer de 63 años, 43 de los cuales ha sobrevivido como sexoservidora en la ciudad de México, manifestó su satisfacción porque “ahora con mi amparo voy a poder trabajar sin miedo a los operativos”. “A mi nunca me han golpeado, yo soy muy tranquila, cuando llegan por nosotras yo me subo a las camionetas. Antes nos llevaban a Tacuba y nos dejaban tres días encerradas, pero yo tengo amigas que las agarran, se las llevan, no les pagan o las han matado, pero ahora con mi amparo me siento más segura para trabajar. Con los operativos ya no me van a llevar”, dice doña Gloria, quien no tiene casa, duerme en cualquier hotel si tiene cliente, y si no en la terminal de Observatorio, para no quedarse en la calle. --¿Buscará obtener una casa o abrir un negocio? —se le pregunta. Pequeña y frágil, de sonrisa fácil, doña Gloria dice que lo que ahora le preocupa es tener impedimentos para seguir ejerciendo su oficio, porque “aunque ya estoy grande, es mi trabajo. Yo empecé a los 20 años porque nadie me apoyó”.

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