Constitución de la CDMX será 'un bodrio” para satisfacer a grupos proaborto: Iglesia

lunes, 2 de enero de 2017
CIUDAD DE MÉXICO.— La Arquidiócesis Primada de México, a través de su semanario Desde la fe, asegura que el proyecto de Constitución de la Ciudad de México es “un bodrio” que sólo intenta “satisfacer a grupos minoritarios” a favor del aborto. Señala que esta Constitución será “un catálogo de ideales basados en el consenso para satisfacer a grupos minoritarios, favoreciendo ideologías y aberraciones que rebasarán lo estrictamente jurídico e impondrán lo político”. En su editorial titulada “Ciudad vegana”, Desde la fe agrega que la Constitución de la Ciudad de México se ajustará a la sentencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que permite el aborto, por lo que “considerará inaceptable este derecho a la vida”. Recalca: “Los diputados abortistas de izquierda ponen por delante las consideraciones hechas por los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, afirmando las falacias de libre determinación de la persona y el derecho a elegir de las mujeres bajo el eufemístico nombre de ‘interrupción legal del embarazo’”. La Arquidiócesis, cuyo titular es el cardenal Norberto Rivera Carrera, considera que esta concepción abortista será la “columna vertebral” de la nueva Constitución. Y por si fuera poco, indica que la carta magna privilegiará “falsos derechos de animales” y paradójicamente ignorará al “embrión humano como persona, sujeto de derechos y de potenciales obligaciones”. Abunda: “Irónico será poner al mismo nivel de las personas a los animales. Eso, lejos de hacer de ésta una Constitución 'de avanzada', demuestra el populismo desmesurado y esquizofrénico de los liberales de izquierda, dando un paso adelante y dos hacia atrás”. A este paso, dice Desde la fe, puede hasta ser “delito el consumo de carne para la alimentación humana, condenando a la ciudadanía a vivir, por decretazo, en la Ciudad vegana”. La publicación de la arquidiócesis también lanza la siguiente sentencia: “Si la Constitución de la Ciudad no consagra el derecho a la vida de la persona, carecerá de legitimidad, no será auténtica y por lo tanto será injusta e inmoral”. En suma, concluye señalando que serán “ideologías colonizadoras, negadoras de la dignidad humana”, las que se impondrán en la elaboración de la nueva Constitución, por lo que la capital del país será el “paraíso de la cultura del descarte y de la muerte”.

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