La "ira" del pueblo iraquí es grande, advierte Saddam Hussein

jueves, 5 de diciembre de 2002
El presidente de Irak, Saddam Hussein, aseguró que “El pueblo iraquí no ha renunciado a la bella paciencia que es una de sus más importantes cualidades”, pero advirtió que “su ira y revolución también son grandes” En un discurso pronunciado con motivo del Eid al Fitr, la fiesta con la que los musulmanes celebran la conclusión del Ramadán, el líder iraquí pidió a su pueblo tener paciencia, y darle una oportunidad a los inspectores de armas de Naciones Unidas (ONU), que tras la aprobación de la resolución 1441 del Consejo de Seguridad del organismo se encuentran en su país investigando la presunta existencia de armas de destrucción masiva Pero, advirtió que “su ira y revolución (del pueblo) son también grandes cuando es necesario A cada momento aparecen determinadas acciones y a cada acción tiene que seguirle una reacción”, en referencia a las amenazas de un ataque unilateral por parte de Estados Unidos y sus aliados Ante los miembros de su partido y funcionarios de gobierno, Hussein sostuvo que aceptó las inspecciones de armas “para evitar daños a la gente”, sin embargo, calificó la actitud de Estados Unidos como “arrogante, injusta y de envilecida tiranía” Y es que a pesar de la disposición del gobierno iraquí para que los inspectores de la ONU revisen todos los sitios considerados estratégicos para almacenar o producir armas de destrucción masiva, el presidente de Estados Unidos, George W Bush, advirtió que Irak tiene sólo una oportunidad de acatar la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, y que de no aprovecharla será obligado mediante el uso de la fuerza militar Mientras tanto, el vicepresidente iraquí, Taha Yassin Ramadan, acusó a los inspectores de la ONU de espiar para Estados Unidos e Israel, y de que no buscan armas, sino facilitar los blancos a los norteamericanos para el ataque que se avecina Los directores de los dos equipos en Bagdad, Dimitri Perricos, de la Comisión de Vigilancia, Verificación e Inspección de la ONU (UNMOVIC), y Jacques Beaute, de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), rechazaron las acusaciones del vicepresidente y abandonaron Bagdad para entregar sus informes en Nueva York y Viena, respectivamente 05/12/02

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