Vivirán países ricos en la intranquilidad, dice CNC

martes, 20 de mayo de 2003
México, D F (apro)- En medio del unánime rechazo de las autoridades federales a asumir la “descabellada” pretensión de revisar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), la Confederación Nacional Campesina (CNC) insistió, ante expertos agrícolas de todo el mundo, en la necesidad de revisar el acuerdo, cuyo impacto ha sido “desastroso” para 25 por ciento de la población mexicana Al participar en el Congreso Mundial de Agricultura 2003, Heladio Ramírez López, presidente de la CNC, sentenció que, de no replantearse las reglas y contenidos de acuerdos como el TLCAN, los países ricos jamás podrán vivir con tranquilidad, debido a que la resistencia del mundo rural pobre será un valladar a la integración económica e iniciativas como el Acuerdo de Libre Comercio de las Américas (ALCA) El líder campesino habló en San Luis Missouri, Estados Unidos, lugar donde se efectúa el acto en el que participan los ministros de Agricultura de la mayoría de los países del mundo, representantes de compañías trasnacionales del sector agropecuario, e incluso personajes galardonados con el Premio Nobel de la Paz, a los que Heladio Ramírez sorprendió al demandar la revisión del TLCAN “Traigo la dura experiencia de 35 millones de campesinos, especialmente de los que fueron olvidados en la negociación de ese tratado que ha profundizado la pobreza, la desigualdad y la incertidumbre que se expresan hoy en mi patria, en un clima de inconformidad y tensión social, y en la emigración que priva a nuestro campo de la mejor parte de su capital humano”, dijo el dirigente a expertos de la problemática alimentaria procedentes de África, Asia, Europa, Latinoamérica, así como de Estados Unidos y Canadá Para ilustrar la situación que padece el México rural por culpa del TLCAN, describió que durante la vigencia de éste, el país ha importado alimentos por un monto de 78 mil millones de dólares, una cifra que equivale a 23 años de financiamiento del campo mexicano, si tomamos en cuenta el monto asignado para ese propósito en el presupuesto del 2002 En ese mismo periodo, agregó, “hemos perdido más de 600 mil empleos de campesinos relacionados con granos básicos; la pobreza rural aumentó en 63 por ciento; y nuestra improductividad se evidenció con la importación de 136 mil 639 millones 203 toneladas de granos básicos y oleaginosas, carne y leche” Durante el encuentro, organizado por el Fondo Mundial de Agricultura, y que culminará mañana, 20 de mayo, Heladio Ramírez López refirió que, de 1994 a 2000, la balanza comercial agroalimentaria de México arrojó un déficit de 10 mil 678 millones de dólares; y aún más, en ese rubro en que participa casi el total de los productores mexicanos de cereales, oleaginosas y actividades pecuarias, tuvo un desajuste de 17 mil 918 millones de dólares en el periodo 1996-2000 Los conceptos del presidente de la CNC fueron recibidos con buena aceptación, sobre todo porque el presidente del Comité de Finanzas de Estados Unidos, Chuck Grassley, trató de desviar la atención del evento acusando a México de no estar cumpliendo con las obligaciones contraídas en el sector agrícola del TLCAN, cuando el representante de los cenecistas dejó en claro todo lo contrario “Ciertamente, funcionarios del gobierno de México manejan en tono triunfal el monto de nuestras exportaciones de frutas y hortalizas y en la agroindustria, pero sin entrar en discusión de cifras, pienso sin embargo que en esta evaluación se ignora la realidad de las tasas negativas de crecimiento en la producción de maíz, trigo, frijol, arroz, cártamo, algodón, soya, plátano, manzana, uva, tabaco, café, carne en canal de bovino y leche”, expuso Por todo esto, manifestó que la CNC demandó al gobierno mexicano no sólo una política de Estado que haga del campo una prioridad, sino que inicie de inmediato consultas oficiales con las administraciones de Estados Unidos y Canadá, no sólo para dar cauce a las inquietudes de sus agremiados y reclamar la disminución de los subsidios del gobierno norteamericano a sus agricultores, que ponen en desventaja a nuestros productores, sino también para encontrar acceso efectivo de los productores pequeños del campo mexicano a los mercados de productos de alto valor de nuestros socios comerciales “Se ha creado así un escenario de gran fragilidad, pues de los 25 millones de mexicanos que viven en la geografía rural, 80 por ciento sufre condiciones de pobreza que propician un masivo éxodo campesino a las grandes ciudades y al extranjero Esto significa el altísimo costo de la ruptura del tejido social campesino; ustedes saben que 300 mil mexicanos intentan cruzar cada año la frontera de Estados Unidos, buscando oportunidades de empleo y, cuando menos, 400 de mis compatriotas mueren cada año en el desierto de Arizona o en el río Bravo, por los mismos motivos”, detalló Bajo esta realidad, dijo, México se abrió a los acuerdos comerciales, que negoció y firmó el TLACN, que si bien “ha traído beneficios inesperados, para el sector campesino no sucedió así” Porque “nuestros negociadores renunciaron a los derechos consagrados en el GATT, la OMC y en el propio TLCAN, que permitían proteger los granos y oleaginosas, afectando con ello a nuestros pequeños agricultores De ahí nuestra petición reiterada de revisar estos acuerdos en el capítulo agropecuario del tratado Por último, expresó que los mexicanos desean una nueva era para la agricultura, basada en la equidad y la justicia, por lo que llamó a trabajar juntos en este objetivo y a lograr hacer conciencia de que las desventajas a que son sometidas las regiones pobres, harán difícil y en muchos casos imposible la apertura total de las fronteras, como lo sugiere la filosofía de la globalización 19/05/03

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