Liberada, mujer rarámuri que se defendió de agresor sexual

sábado, 27 de octubre de 2007
Chihuahua, Chih , 26 de octubre (apro-cimac)- Ya fue excarcelada Guadalupe Lucrecia Bustillos Cruz, mujer rarámuri (tarahumara) de 26 años que golpeó y mató a Teodoro Venancio Torres cuando estaba a punto de violar a su mamá, Martha Sarina Cruz, después de intentarlo con ella Juan Rodríguez Zubiate, magistrado de la Segunda Sala Penal, consideró que Guadalupe actuó en defensa propia, por eso revocó la formal prisión que le dictó el Juzgado Primero Mixto de Guachochi, y ordenó su inmediata liberación "Al resultar acreditada la excluyente de incriminación relativa a la legítima defensa, prevista en la fracción cuarta del artículo 28 del Código Penal en vigor, se decreta la libertad inmediata de Guadalupe Lucrecia Bustillos Cruz, a quien se le dictó auto de formal prisión por considerarla probable responsable en la comisión del delito de homicidio, cometido en perjuicio de quien en vida respondiera al nombre de Teodoro Venancio Torres, por hechos ocurridos el 29 de mayo de 2007, en la comunidad de Remejarachi, municipio de Guachochi", se detalla en el fallo de la Segunda Sala Penal Y complementa: "En consecuencia, debe comunicarse vía telefónica con el juez primero mixto de primera instancia del distrito judicial, Andrés del Río, sirva proveer lo conducente a fin de que se ordene la libertad de Guadalupe Lucrecia Bustillos Cruz, única y exclusivamente por lo que a este proceso se refiere" Como se informó en su momento, Guadalupe Lucrecia estaba presa, acusada de homicidio en Guachochi desde mayo pasado cuando golpeó y mató a Teodoro Venancio por defender a su madre Según las declaraciones ministeriales de Martha Sarina Cruz, Calixtro Jariz y la propia Guadalupe Lucrecia, estaban en la casa de Teodoro Venancio, en Remejérachi, tomando tesgüino --bebida tradicional entre los rarámuris, fermentada de maíz-- cuando ocurrieron los hechos Afirman que Teodoro Venancio intentó violar a Martha Sarina, y por ello Guadalupe Lucrecia trató de convencer al señor para que la dejara y, ante la negativa del agresor, le pegó con un palo en la cabeza, matándolo Desde el inicio alegó legítima defensa, pero el Ministerio Público la consignó por homicidio, y el Juzgado Primero Mixto de Guachochi le dictó formal prisión Por su lado, Lucha Castro, directora del Centro de Derechos Humanos de la Mujer, aplaudió el fallo del magistrado Rodríguez Zubiate Consideró que la autoridad judicial debe ser sensible con este tipo de casos donde las mujeres no tienen más remedio que defenderse de la violencia que enfrentan Y lamentó la postura de la Procuraduría local, instancia que también apeló el dictamen del Juzgado Primero Mixto de Guachochi, pero para que la Segunda Sala Penal quitara la excluyente de legítima defensa A juicio de Castro, el MP debería ser más sensible en los casos de mujeres violentadas, y más aún cuando se trata de indígenas que ni siquiera hablan español y apenas pueden defenderse Guadalupe Lucrecia y Martha Sarina hablan su idioma y desconocen el castellano, por lo que hicieron su declaración ministerial a través de intérpretes Los testimonios Martha Sarina tiene 60 años Declaró que ella y su hija fueron a la casa de Teodoro Venancio el 29 de mayo del presente año, en Remejérachi, pues las invitó su nuera Concha a tomar tesgüino Como a las nueve de la noche, Teodoro Venancio le propuso tener relaciones sexuales a cambio de mil pesos Ella no quiso Él se enojó y la golpeó en la cara, la espalda y las manos "Me pegó con las botas, tumbándome al suelo, y ahí me pegó más", sostuvo Martha en su declaración ministerial Declaró que Calixtro estaba cerca e intervino Teodoro Venancio golpeó también a su nieto y volvió a agredir a Guadalupe Lucrecia "Cuando me estaba quitando las enaguas llegó Guadalupe y me lo quitó", señaló Explicó que Teodoro Venancio también le pegó a Guadalupe Lucrecia y siguió agrediéndola a ella, con intenciones de violarla Guadalupe agarró un palo y le pegó a Teodoro Venancio para quitárselo de encima a su mamá Le pegó en la cabeza El señor cayó al suelo y ya no se levantó "Nunca le insinué nada a Teodoro para que se portara así conmigo", aclaró Martha Sorina Cuando le tomaron la declaración ministerial, la indígena tenía claras muestras de la agresión que sufrió: raspones en la espalda, pómulos hinchados, la sien inflamada, moretones en un seno y un glúteo inflamado El testimonio de Calixtro Jariz es muy parecido Dijo que estaban en la casa de Teodoro Venancio tomando tesgüino Que su abuelo se quiso llevar al arroyo a Martha Sarina, pero ella se resistió El señor le pegó tumbándola al suelo "Le dije que la dejara pero él se enojó y me pegó en la cara Se fue de nuevo con Martha a querérsela llevar Intervino Guadalupe y mi abuelo le pegó Ella agarró un palo y le pegó en la cabeza", declaró el nieto de Teodoro Venancio Guadalupe Lucrecia sostuvo en su declaración que antes de que agrediera a su mamá, Teodoro Venancio intentó violarla a ella "Me jaló de la mano para arriba de un arroyito y me quería luchar, tener relaciones sexuales conmigo", confió Aseguró que después, cuando el señor agredió a Martha Sarina, ella intentó convencerlo que la dejara en paz pero no pudo "Yo arranqué Agarré un palo, le pegué cuatro garrotazos y se cayó al suelo No se levantó, ni se movía, lo vi que estaba muerto", admitió Según el expediente, inmediatamente dieron aviso a las autoridades Al otro día se presentaron agentes ministeriales a Remejérachi y detuvieron a Guadalupe Lucrecia El caso llegó al Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, institución que finalmente logró la liberación de la mujer Juan Rodríguez Zubiate, magistrado de la Segunda Sala Penal, consideró que la rarámuri actuó en defensa propia, por eso revocó la formal prisión y ordenó su inmediata excarcelación

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