Conflicto entre alcalde de Tlajomulco y la UdeG alcanza a la cúpula del PRD

martes, 23 de febrero de 2010

GUADALAJARA, Jal., 23 de febrero (apro).- La división interna que enfrenta el PRD en Jalisco como consecuencia de la ruptura del alcalde de Tlajomulco, Enrique Alfaro, con el Grupo Universidad que comanda Raúl Padilla López, se trasladó a la dirigencia estatal, donde el secretario general del partido desmintió a su dirigente sobre la presunta expulsión del edil.
    Por la mañana, en conferencia de prensa, el secretario general del PRD Jalisco, Ismael del Toro, aclaró que el Comité Directivo Estatal (CDE) no tiene atribuciones para expulsar a Alfaro; y desmintió que exista un proceso de expulsión, tal y como lo declaró ayer el presidente del partido, Antonio Magallanes Rodríguez, cercano a Raúl Padilla.
    Ismael Del Toro, quien paralelamente se desempeña como secretario del Ayuntamiento de Tlajomulco, subrayó que quien se debería de ir, en todo caso, del partido es el presidente Antonio Magallanes Rodríguez.
Afirmó que la instancia adecuada para tramitar la expulsión de un militante es la Comisión Nacional de Garantías, y ante ésta, no hay ningún proceso contra Enrique Alfaro, quien es el aspirante más sólido del PRD para la gubernatura de Jalisco.
    La crisis perredista en Jalisco comenzó ayer, cuando el alcalde Enrique Alfaro acusó al exrector de la Universidad de Guadalajara y líder del Grupo Universidad, Raúl Padilla López, de exigirle 60% de los espacios en el gobierno de Tlajomulco.
Por si fuera poco, el alcalde acusó a Padilla López de chantajearlo con obstaculizar el desempeño de la administración municipal y negarle la construcción de un centro universitario en aquella localidad.
El presidente del PRD Antonio Magallanes, afín a Padilla, se encargó de responder a las acusaciones del alcalde y amenazó que existe un proceso de expulsión contra Enrique Alfaro por las tronantes declaraciones.
    Esta mañana, Ismael del Toro, acompañado de representantes de diferentes corrientes perredistas como Víctor Paez Calvillo y Sonia Gutiérrez de León, de Izquierda Social, Foro Nuevo Sol e Izquierda Unida (a la que pertenece Alfaro), advirtió que si Padilla López concreta la expulsión de Alfaro, habrá una desbandada de perredistas.
    “Si intentan expulsar a Alfaro nos vamos todos. Y somos 50% de la militancia”, sostuvo.
    Paralelamente, en otra rueda de prensa, el regidor de Tlajomulco, Juan Manuel Soto García y el destituido director de Desarrollo Social de ese ayuntamiento, Enrique Velázquez González, afines al Grupo Universidad, despotricaron contra  el alcalde Enrique Alfaro, a quien acusaron de recibir dinero de desarrolladores inmobiliarios en la campaña electoral y ser un títere del gobernador panista Emilio González.
    “Sabemos que varios fraccionadores y constructores le inyectaron dinero a su campaña y tiene fuertes compromisos con ellos. Por eso ahora nos hace a un lado y todo con el objetivo de entregar Tlajomulco a la ultraderecha de Emilio González, el gobernador yunque. Exigimos al gobernador panista que saque las manos del PRD local”, dijo Velázquez González.
    Por su parte, Raúl Padilla López solamente respondió con una breve declaración al diario Público: “Tengo como costumbre no responderle a los perros cuando me ladran. Menos cuando tienen rabia. Prefiero platicar con el dueño del perro.”