Frustran escoltas atentado contra exprocurador de Guerrero

viernes, 1 de julio de 2011
CHILPANCINGO, Gro. (apro).- El exprocurador del estado, David Augusto Sotelo Rosas, resultó ileso de un atentado perpetrado por un comando en el estacionamiento de un centro comercial de Acapulco, gracias a que sus escoltas repelieron la agresión, informaron fuentes de la Procuraduría General de Justicia del Estado (PGJE). De acuerdo con reportes de la dependencia, durante el fallido ataque el grupo agresor se llevó una camioneta oficial blindada y despojó de su arma a uno de los policías ministeriales asignados a la seguridad personal del exfuncionario estatal. El atentado se registró cerca de las 13:15 horas de hoy en la tienda de autoservicio Sam’s Club, que se ubica sobre la avenida Farallón del Obispo, donde Sotelo acudió a realizar unas compras. Cuando el exprocurador se retiraba, fue atacado por sujetos armados que “ya lo esperaban”, señalaron las mismas fuentes de la PGJ. Uno de los escoltas, el que manejaba la unidad, forcejeó con los agresores, quienes le quitaron su arma oficial. Sin embargo, el otro guardaespaldas accionó su pistola y se desató una balacera en el estacionamiento del lugar que provocó crisis nerviosas entre clientes y empleados del centro comercial. Una parte del grupo armado huyó en la camioneta oficial asignada a Sotelo Rosas, un Jeep blindado, modelo Cherokee, mientras que el resto escapó impunemente en otro vehículo. Después de la balacera, que no causó víctimas, al lugar arribaron soldados, marinos y policías de los tres niveles de gobierno, sólo para acordonar la zona y para que las autoridades ministeriales realizaran los dictámenes periciales correspondientes. Por su parte, Sotelo Rosas acudió a la delegación de la PGJ en este puerto, donde interpuso una denuncia por el atentado del que fue víctima y por el despojo de la camioneta oficial. Sotelo Rosas asumió el cargo de procurador de Justicia en julio de 2010 y se retiró al concluir el sexenio de Zeferino Torreblanca, el 31 de marzo pasado. Durante su estancia de ocho meses en la PGJE, sólo se limitó a administrar los casos más polémicos que no fueron esclarecidos durante el periodo anterior, como el crimen del expresidente del Congreso local y líder de los diputados perredistas, Armando Chavarría Barrera.